Plano del encierro de San Fermín
Tradiciones

Viva San Fermín

1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo… ¿Sabéis seguir la canción? Apostamos a que sí y también estamos seguros de que conocéis cómo acaba. ¿Queréis cantarla en Pamplona?

Ya queda poco para que una de las festividades más internacionales del país llegue al calendario. Desde el 6 de julio y hasta el 15 del mismo mes, Pamplona cambiará su atuendo para vestirse de blanco y rojo y celebrar por todo lo alto San Fermín. Los atractivos son muchos, pero lo que más llama la atención, además del buen ambiente, son los tradicionales encierros. Estos se celebran desde el mismo día de San Fermín, el 7 de julio, hasta el 14, partiendo puntualmente a las 8:00 de la mañana desde los Corralillos. Antes de la salida los pamploneses invocan al santo cantándole tres veces lo siguiente “A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón nos guíe en el encierro dándonos su bendición».

Después, cuando el reloj de San Fermín da las 8, se abren las puertas para que los animales recorran las principales arterias del casco antiguo para llegar a la Plaza de Toros en pocos minutos. En total, 848,6 metros por las calles de Santo Domingo, Plaza del Ayuntamiento, Mercaderes, Estafeta y Plaza de Toros. Se viven momentos de emoción. Si teméis a los toros, podéis alquilar un balcón para verlos desde las alturas y, sólo en el caso de que seáis expertos y no hayáis bebido durante la noche anterior, podéis correrlos. Pero, ojo, son peligrosos. La fiesta se completa con corridas de toros cada tarde en la Plaza de Toros de Pamplona.

Plano del encierro de San Fermín

La festividad comienza el 6 de julio, con el txupinazo a las 12:00 en la Plaza del Ayuntamiento. Con el grito de «¡Pamploneses, Viva San Fermín, Gora San Fermin!» y el estruendo del cohete, la ciudad estalla de alegría. Vino, música, desmadre… No hay lugar para el aburrimiento. Si vais a este acto, que es muy divertido, no llevéis ropa que os queráis volver a poner, ya que acabará llena de vino, champán, agua… La marcha se alarga y no es raro que, sin daros cuenta, os alcance la noche.

La fiesta es en honor al patrón de Navarra y como tal también tiene actos tradicionales y religiosos como la procesión del 7 de julio. Parte a las 10:00 desde la parroquia de San Lorenzo con autoridades, timbaleros, clarineros, maceros, gaiteros, txistularis, escoltas, la banda de música y la comparsa de gigantes y cabezudos, juntos se dirigen hacia la Catedral a buscar al cabildo y procesionar con la imagen de San Fermín por el centro de la ciudad. A lo largo del acto hay varios “momenticos”, es decir, paradas que se aprovechan para elogiar al santo con plegarias cantadas. Uno de lo más llamativos es el que se hace en el atrio de la Catedral.

Otro acto fijo en el calendario, pero que su significado conlleva el fin de fiestas es el “Pobre de mí”, un cántico que se entona para decir adiós a la semana de diversión. Tiene lugar el día 14 a las 00:00. La letra reza: “pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín». Muchos de los asistentes acuden con una vela encendida, así que cuidado no os caiga cera encima. Normalmente, la fiesta dura la noche e incluso se celebra un encierro más el día 15, el conocido como Encierro de la Villavesa. Eso sí, en este encierro no esperéis ver ningún toro.

Durante los días de celebración, no faltan las peñas, las verbenas, los conciertos, las actividades infantiles, los fuegos artificiales… Podéis echarle un ojo al programa oficial de fiestas para decidiros por lo que queréis ver. Además, para disfrutar de San Fermín como se merece, podéis reservar habitación en nuestro buscador de hoteles y encontrar un alojamiento que se adecue a vuestras necesidades y presupuesto.

Por cierto, ¡No olvidéis el pañuelico rojo y las ganas de pasarlo bien y de conocer a gente de todos los rincones del mundo! ¡Viva San Fermín!

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