Turismo de aventura

Viajar a golpe de pedal

¿Os gusta el turismo pero os cansáis enseguida de dar cuatro pasos seguidos? ¿O sois de esos que quieren recorrer todas las calles de las ciudades que visitan sin dejarse un solo rincón? Para evitar el cansancio extremo y para sentiros como un ciudadano más… ¿Habéis pensado en la bicicleta?

Existen lugares con gran tradición ciclista, que han incorporado este vehículo de dos ruedas a su paisaje natural. Os vamos a proponer cinco destinos donde podéis sacar al deportista que lleváis dentro y hacer turismo de manera sana y ecológica.

La ciudad por excelencia para los ciclistas está en Países Bajos, y sí, lo habéis acertado, se llama Amsterdam. Los holandeses han hecho de esta urbe un paraíso para las bicis. Si bien es cierto que al turista le cuesta un poco adaptarse al ritmo frenético de tráfico en algunas calles, también lo es, que una vez montado en la bicicleta, el visitante disfrutará de la vida de la ciudad de los canales. Existen carriles bicis, pero además en el centro, lejos de la estación, las calles son estrechas y tranquilas, por lo que os sentiréis seguros. Se pueden alquilar por horas o días. También existe la posibilidad de realizar circuitos guiados (disponibles en español). Existen varias empresas que prestan el servicio de alquiler de bicicletas. Después del día, lo mejor es regresar el hotel, estirar los músculos y darse una buena ducha.

Otro lugar muy bien considerado en todas las listas sobre las mejores ciudades para ir en bici no se encuentra demasiado lejos del anterior. Más concretamente está situado en Dinamarca. Copenhague presume de que en sus calles se pueden contabilizar más bicicletas que automóviles. Cuenta con 350 kilómetros de carril bici separado de la carretera por el que os podréis mover de manera segura. Se pueden alquilar bicis con un precio medio de 10 euros el día o 49 la semana. Además,  dispone de un sistema de bicicletas públicas. Para cogerlas, sólo tenéis que dejar una fianza de 3 euros que se os devolverá en la siguiente estación donde dejéis la bicicleta. Es un medio ideal para conocer los alrededores de la ciudad. Reservad vuestra habitación y prepararos para pedalear.

También en Europa, otro destino recomendable para ciclistas es París, puesto que la capital gala dispone de un sistema público de alquiler envidiable. Desde 2007 Vélib se ha instalado en sus calles para quedarse. Con más de 20.000 bicicletas y 1.200 estaciones a lo largo y ancho de la ciudad del Sena presta servicio las 24 horas del día a los usuarios que quieran utilizarlo. Se puede pagar con tarjeta y tenéis que poner un depósito (es su sistema antirrobo). Este depósito para los alquileres desde un día a siete es una pre-autorización en vuestra cuenta bancaria. Los reembolsos se suelen hacer efectivos dos semanas después de haber utilizado el servicio. Asimismo, existen empresas que ofrecen circuitos guiados para conocer los secretos de su arquitectura, historia y arte. Tras un día de Tour de Francia urbano, podéis descansar las piernas en una habitación con visitas a los tejados parisinos.

No sólo son las ciudades europeas las más recomendables para el uso de la bici sino que al otro lado del Atlántico, la bicicleta es también un medio de transporte en auge. Un lugar donde se ha desarrollado en los últimos tiempos es Rio de Janeiro. La ciudad, que acogerá en 2016 los Juegos Olímpicos, cuenta con más de 130 kilómetros de carril bici. Desde 2011 existe también un sistema de alquiler de bicis el Bike Rio con 60 estaciones y 600 bicicletas. El horario es limitado y se puede alquilar de manera diaria o mensual. Pasear por el centro y llegar a Copacabana montados en este vehículo de un peculiar color naranja es una buena manera de conocer la ciudad. Después, lo mejor, es relajarse en la habitación del hotel, antes de salir a disfrutar de la noche carioca.

En el mismo continente, pero más al norte, Montreal se convierte en la última de nuestras propuestas para los aventureros ciclistas. La localidad canadiense es víctima de un clima extremo, ya que en invierno la nieve se apodera de sus calles y es muy difícil rodar con bicicleta. Es por eso que aquí las bicicletas sí que son para verano. Montreal dispone de un servicio de préstamo llamado Bixi. Está en funcionamiento de abril a noviembre. El precio es de 5 dólares al día y podéis utilizarla cuando queráis, pero en pequeños intervalos. Tendréis que dejarla en algún apeadero cuando pase el tiempo establecido y volver a cogerla para seguir con la ruta turística. Existen más de 350 kilómetros de carril para bicis que recorren tanto el interior de la ciudad como los alrededores. Podéis reservar una habitación en Montreal para descansar después de una plancetera jornada de turismo a dos ruedas.

¿Habéis alquilado alguna vez bicicletas en algún viaje? ¿Nos recomendáis alguna ruta urbana?

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