El turismo de montaña se ha ido ganando año a año un lugar importante en las vacaciones veraniegas. Ya sin nieve, la montaña se transforma en un destino fresco, que rebosa encanto y guarda secretos.

Por si este año la playa la dejáis para más adelante o por si queréis escaparos un fin de semana, os vamos a proponer cinco excursiones por senderos de España. Pero ojo, primero, tenéis que aseguraros que estáis en forma y comprobar que las rutas se adecuan a vuestro nivel.

Para empezar, viajaremos hasta Asturias. La ruta que os proponemos es un camino mágico, lleno de leyendas y seres mitológicos. Conocida como el Camín Encantau, en el Valle de Ardisana, se presenta esta excursión de nivel bajo. Es ideal para ir con niños. Es un trazado circular de 10 kilómetros, que se puede recorrer fácilmente en 3 horas, aunque hay dos subidas “duras” al principio del trayecto. Se parte desde Ardisana y desde allí está todo señalizado. A lo largo del camino, el senderista descubrirá seres de la mitología asturiana tallados en madera como los Trasgos, el Hombre del Saco, el Culebre… Después de la caminata podéis descansar y reflexionar sobre el Camín Encantau en alguno de los establecimientos de Llanes.

Viajando más al este, en Aragón, el excursionista puede descubrir el Valle de Estós, en la zona noroccidental del Valle de Benasque. Un marcha muy interesante es la de los Ibones de Batisielles, en el Parque Natural Posets-Maladeta. El camino guiará al aventurero para que descubra tres ibones: el Ibonet de Batisielles, el Ibón de Escarpinosa y el Ibón Gran de Batisielles. Agua, bosques de pinos, barrancos, vistas del Perdiguero y de las Agujas de Perramó… Este paisaje pirenaico es uno de los ocho finalistas en el concurso de la Guía Repsol de “El Mejor Rincón” de 2013, escogido entre más de 1.200 lugares de todo el país. Después de sufrir el síndrome de Stendhal, podréis descansar en algún hotel en Benasque.

Cerca del mar, también existe la posibilidad de realizar turismo de montaña. Si pasáis las vacaciones en la provincia de Castellón, una excursión recomendada podría ser la que os lleve a descubrir la Sierra de Irta. Además de pasear por montañas junto al mar (son más de 15 kilómetros de cornisa de litoral), vislumbrando los cortados y acantilados, se pueden visitar los castillos de Alcalá de Chivert y de Santa Magdalena de Pulpis, pertenecientes a los Templarios. Existen tres rutas señalizadas de distinta dificultad. La más sencilla es la “Panorámica”, mientras que la “Ruta de los castillos” es de dificultad media/alta. Por último, la “Ruta el mar a vista de águila” está reservada para los más expertos. Preguntad en Peñíscola, donde además podréis reservar una habitación.

M. Martín Vicente

En el centro de la Península Ibérica se encuentra la Sierra de Guadarrama, a 65 kilómetros de Madrid. Allí, existen también varias opciones y caminos para saciar las necesidades de los senderistas. Una ruta de dificultad media, y más o menos larga, es la conocida como la Travesía de los Siete Picos, (recibe ese nombre porque su relieve está compuesto por siete pequeños picos de granito). Es circular y su trazado recorre un total de 17 kilómetros, estando el pico más alto (el Pico del Somontano) a una altura de 2.138 metros. Asimismo, a lo largo del camino, se podrán ver varios tesoros naturales como modelado de granitos (llenos de leyendas), aves, vegetación de alta montaña, circo glaciar… Para descansar, podéis alojaros en Navacerrada.

En el sur, en la cuenca alta del río Genil, localizamos nuestro último destino. Para cerrar las propuestas nos acercamos hasta Sierra Nevada. Allí podréis recorrer la Vereda de la Estrella para perderos por su vegetación (robles, almendros, rascaviejas), refrescaros con sus arroyos o ver las paredes de la Alcazaba y el Mulhacén (pico más alto de la Península Ibérica) o el impresionante perfil de “Cuerda de los Tresmiles”. Este camino se llama Vereda de la Estrella porque conducía a las minas del mismo nombre (ya abandonadas). Hoy en día, se pasan de largo y se termina la ruta en la confluencia de los ríos Valdecasillas y Valdeinfierno. El recorrido total es de 21 kilómetros, por lo que hay que estar en forma para realizarla. Tras la caminata, vuestros pies podrán descansar en algún hotel en Güejar Sierra.