Hoy os traemos un viaje por las entrañas de Londres, un recorrido por su subsuelo que os permitirá conocer algunos de los lugares más significativos de la capital británica. Hoy nos subimos a la Línea Central de Londres. ¿Preparados?

 

Metros del Mundo

La línea recorre un total de 74 kilómetros y es la más larga de toda la ciudad, con 49 estaciones. No os asustéis, que sólo conoceremos alguna de sus estaciones más representativas. Primera parada: Notting Hill.

Notting Hill tiene un aire alternativo y encontraréis numerosas tiendas de discos antiguos

Este barrio, cuya estación de metro en la Línea Central es Notting Hill Gate, es conocido por muchos por la comedida romántica que protagonizaron Julia Roberts y Hugh Grant a finales de los 90. Sin embargo, su fama se cimenta en su personalidad.

Tiene un aire alternativo y encontraréis sobre la parada numerosas tiendas de discos antiguos y de otros objetos. Además, el barrio es conocido por el Mercado de Portobello, en Portobello Road, que no os podéis perder (es diario, pero el día de mayor auge es el sábado).

También encontraréis un supermercado de comida española (si lleváis mucho tiempo en Londres y añoráis productos como las pipas o las aceitunas allí los podréis comprar).

En agosto tiene lugar el famoso Notting Hill Carnival, una fiesta multicultural que llena las calles del barrio con miles de personas que quieren celebrar bajo el sol veraniego una de las fiestas más importantes de Londres. También podéis ver una película en el Coronet Cinema, un cine victoriano, cuyo ambiente os envolverá.

De compras

De regreso al “Underground”, tenéis dos posibilidades. O bien bajar en la parada de Bond Street o en Oxford Circus. En la primera, al salir de la boca del metro os encontraréis en una calle llena de tiendas como en la segunda, pero con la diferencia que son unos comercios más elitistas, así que ya podéis ir sacando la tarjeta de crédito y los ahorros (aparece en el Monopoly británico siendo una de las calles más caras del juego).

Esta calle merece la pena ser visitada, ya que es una zona comercial desde prácticamente el siglo XVIII y es nombrada por autoras como Jane Austen o Virginia Wolf en sus obras.

Si directamente bajáis en la segunda, descubriréis que estáis en pleno centro de Londres, en Oxford Circus, donde confluyen Regent Street y Oxford Street, dos nombres que quizá os suenen.

Regent Street es también una calle 100% comercial que si recorréis os conducirá a Picadilly Circus, el rincón más conocido de Londres con sus luminosos y su tráfico de viandantes y coches. La calle luce especialmente bonita en Navidad, cuando es decorada cuidadosamente por miles de luces que la iluminan de manera mágica.

Si tomáis Oxford Street, una vía que sigue el trazado romano de entrada y salida a Londinium, descubriréis numerosas tiendas pequeñas de lujo y grandes almacenes que llevan décadas allí. También hay que visitarla en Navidad, cuando las luces la hacen brillar de manera especial.

No os podéis perder la Tate Modern, el museo de arte contemporáneo

Londres

Huyendo de la modernidad, podéis bajar en la parada de St Paul´s, allí os espera la Catedral de Londres, con su estilo neoclásico y su monumentalidad. La catedral abre de lunes a sábado de 8:30 a 16:00 y su precio de admisión es de 16 libras para adultos, 14 para jubilados y estudiantes y 7, para niños. Hay precios especiales para familias y grupos y todos incluyen visita guiada. Dentro visitaréis lugares curiosos como la Whispering Gallery (la galería de los susurros) o podréis subir hasta la Golden Gallery desde donde descubrir una impresionante panorámica de Londres.

Después de visitar la Catedral, encaminaros hacia el Támesis y cruzar el Milenium Bridge, un puente colgante que os llevará hasta la Tate Modern. Éste es un museo de arte contemporáneo que no os podéis perder, además, la entrada a la exposición permanente es gratuita. También os espera el teatro The Globe, una oportunidad para acercaros a la Inglaterra de Shakespeare. Si vais en verano podréis ver alguna de las obras clásicas que allí se representan.

Si seguís la línea descubriréis la estación de Liverpool Street. Es la tercera estación de Londres y desde allí salen los trenes que llevan al aeropuerto de Stansted o a otros lugares de Inglaterra como Cambridge o Norwich. Si queréis visitar un lugar cosmopolita, podéis ir caminando, son sólo cinco minutos, hacia lugares como el Mercado de Spitalfield, que abre todos los días de la semana, pero que concentra mayor movimiento los jueves, viernes, sábados y domingos. Cada día lo dedica a una temática: antigüedades, ropa, artesanía…

La zona de Liverpool Street se ha convertido en un área hipster hasta Brick Lane

Esta zona se ha convertido en los últimos años en un área hipster, que extiende sus dominios hasta Brick Lane Street.

El barrio es más que curioso y algunos lo tildan de peligroso, pero lo cierto es que en los últimos años se ha convertido en algo muy diferente a lo que era. Llama la atención la cantidad de locales de comida india y paquistaní que hay al inicio de la calle, pero a medida que avancéis hacia Bethnal Green (donde también para nuestra línea de metro), el escenario muta y se llena de tiendas vanguardistas y modernas.

El mejor momento para visitarlo es el domingo a primera hora de la tarde. Podéis coger el metro de nuevo en Bethnal Green y dar el viaje por acabado para regresar a vuestro hotel y descansar.

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