A mitad de camino entre Barcelona y Madrid y a orillas del río Ebro se erige Zaragoza, una ciudad que ha cambiado de cara en los últimos años y que tiene mucho que ofrecer al visitante. Con más de 2000 años de historia, la capital aragonesa late durante todos los meses del año. ¿Venís a pasar un fin de semana?

Lo más clásico

Lo más típico cuando se visita Zaragoza es acudir a la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Muchos creen que es la catedral, pero no lo es. Este impresionante templo de un tamaño destacable alberga a la Virgen del Pilar en su interior. Además, contiene otras joyas como el precioso altar mayor, una obra gótico renacentista de Damián Forment, hecho en alabastro, o las pinturas de Francisco de Goya. En su interior hay también dos bombas caídas durante la Guerra Civil, que según cuenta la leyenda no explotaron por la protección de la virgen. Se puede subir a una de sus torres para ver una bella panorámica del Ebro y la ciudad.

El otro clásico que hay que visitar es La Seo, la verdadera catedral, un edificio donde convergen varios estilos arquitectónicos de gran belleza. Rodearla y si podéis id al atardecer a su muro mudéjar, veréis como el sol refleja en todos su azulejos. Dentro, os esperan verdaderas obras de arte como su altar mayor o su Museo de Tapices.

La ciudad contemporánea

Museo Pablo Serrano Zaragoza

Desde la celebración en 2008 de la Exposición Internacional, Zaragoza cuenta con varios edificios y espacios dedicados al arte contemporáneo que merecen una visita. En el área donde se sitúo la Expo se puede visitar el Pabellón Puente de Zaha Hadid, donde se realizan exposiciones temporales, la Torre del Agua, con visitas guiadas los fines de semana, o el Parque del Agua, con su playa y zona de ocio.

Asimismo, para ver la nueva Colección Circa hay que visitar el Museo Pablo Serrano (no os olvidéis de subir a su ático). Tampoco os podéis perder el nuevo Caixa Forum y el Centro de Historias, donde se encuentra el Museo del Origami.

Para terminar el día podéis pasear por las orillas del Ebro y sentaros en alguna de sus terrazas.

Un edificio de casi un milenio

Palacio de la Aljafería Zaragoza

 

El Palacio de la Aljafería, actual sede de las Cortes de Aragón, es un lugar que hay que visitar sí o sí. Está alejado del centro, pero desplazarse hasta allí (hay autobuses urbanos) merece la pena. Es un palacio de origen árabe, del siglo XI, que ha ido evolucionando a la vez que lo hacía la ciudad.

En su interior os espera un patio islámico, un palacio de Pedro IV, otro palacio de los Reyes Católicos y la Cámara de las Cortes de Aragón, entre otros rincones. Os aconsejamos que hagáis la visita guiada, ya que los guías os contarán todos los secretos que se esconden en sus piedras. Los domingos, la entrada es gratuita.

Tapear

Torre mudéjar Zaragoza

El casco antiguo dispone de una zona conocida como El Tubo, donde hay numerosos bares donde tomar una tapa y un buen vino de la tierra. Pero no es el único sitio del centro con pinchos y raciones gustosos.

Desplazándoos hacia el barrio de la Madalena y la calle Heroísmo, encontraréis locales más alternativos con ofertas para todos los gustos que van desde hamburgueserías a bares vegetarianos o de vinagrillos.

En esta área también hay tiendas de artesanos curiosas. Y, por supuesto, ya que andáis por allí, observad la Torre de la Madalena, una joya mudéjar que luce especialmente bonita por la noche.

Zaragoza para niños

Si viajáis en familia, en Zaragoza hay varias actividades pensadas para los más pequeños. Una de las más conocidas es el Megabús, un bus turístico animado para menores, que recorre la ciudad a la vez que hace reír a quien se sube a bordo.

Ahora han lanzado una nueva promoción mediante la cual se puede coger un combi de Megabus más Acuario. El Acuario de Zaragoza es un acuario fluvial, que dispone de diferentes especies de ríos del mundo y otros animales. También para niños está pensado el Parque de Atracciones, cuyas instalaciones de los 70 conviven con atracciones modernas.

Caesaugusta

Zaragoza es una de las pocas ciudades que recibió el nombre de César Augusto. Su pasado romano está muy presente y se puede hacer una ruta por la Zaragoza romana que os llevará por distintos restos entre los que destacan el Foro romano, el Puerto Fluvial o el Teatro Romano. Están musealizados y se puede comprar una entrada conjunta para todos ellos.

Reservad una habitación y preparad la visita a una de las grandes ciudades desconocidas del país.