Viajar al extranjero

Tres hoteles a los que no irías nunca… ¿o sí?

Hay lugares a los que normalmente no se nos ocurriría ir. ¿Cuál sería vuestra respuesta si os dijéramos de pasar la noche en un hotel embrujado? ¿o en una prisión? ¿o en un hostal que presume de ser el más sucio y el peor del mundo? Lo más lógico y normal es que contestarais que no, pero quizá vuestra opinión cambie después de leer esta entrada.

Hotel encantado

Al apagar las luces, la sensación oprime. Si os alojáis en el Parador de Cardona, Barcelona, aseguraos de que en recepción no os den la llave de la habitación 712, ya que en su interior guarda un secreto, un secreto aterrador. Sólo os podréis alojar allí si lo pedís ex profeso. Si lo hacéis, una vez puesto el pijama puede que no paséis la noche solos, ya que se dice que vaga el fantasma de Adalés, la hija del vizconde Raimón Folch. La muchacha se enamoró de un musulmán. Ella, cristiana, fue obligada a vivir encerrada en esa habitación durante el resto de su vida hasta que murió. Muchos huéspedes de habitaciones cercanas han escuchado ruidos extraños y voces que achacan a su espíritu. Sin embargo, este Parador Nacional es un edificio precioso, desde donde se puede disfrutar de unas hermosas vistas de Cardona. Además en su interior, la decoración es de lujo, con camas con dosel, elementos góticos, cocina catalana de temporada… ¿Os atrevéis?

El peor hotel del mundo

El Hotel Hans Brinker presume de ser alojamiento más sucio y el peor del mundo. Su campaña de marketing incide en que sus estancias reactivarán el sistema inmunológico de sus huéspedes y los harán más fuertes. Este establecimiento es un lugar barato en pleno centro de Ámsterdam. Han realizado su propia serie web que, en forma de comedia, ironiza sobre su fama. También asegura que sus huéspedes salen peor de lo que entran. Sea cierto o no, este hotel está en pleno corazón de la ciudad holandesa. Es un alojamiento económico y de él resaltan que el servicio es excelente, el ambiente divertido y los cócteles inolvidables. También presume de ser un hotel ecológico, ya que no gasta energía ni en ascensores, ni en aire acondicionado y ahorra espacio con dormitorios comunales. Todo es humor… ¿o no? ¿Lo queréis comprobar?

 

Dormir en una prisión

Quizás nunca os habéis planteado que alguna vez terminaríais en la cárcel. Ahora, ya no hace falta que os pille la policía cometiendo algún delito. Lo podéis hacer por puro placer. Si tuviéramos que elegir una prisión donde pasar la noche, lo más probable es que eligiéramos el Hotel Four Seasons Sultana de Estambul. Por supuesto, ya no es una cárcel, sino un alojamiento de gran lujo en pleno centro de la antigua Constantinopla, a pocos pasos de Santa Sofía. Un cinco estrellas cuyos servicios poco recuerdan a su época de prisión turca. Su interior está totalmente renovado, dispone de baño turco, comida de lujo, decoración exquisita… Así ya se puede estar en prisión.

Hotel Four Seasons Sultana Estambul

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