Los Reyes Magos forman parte de nuestra comunidad viajera, ¿por qué? ¿Conocéis a alguien que de la vuelta al mundo todos los años? Sus Majestades los Reyes de Oriente viajan de norte a sur y de este a oeste para repartir ilusión y regalos a todos los niños del mundo. Es cierto, que tienen especial predilección por los niños españoles, pero también se dejan ver en otros países católicos.

Reyes Magos de Oriente

Tras horas de viaje paran en nuestras casas y se cuelan por nuestras ventanas con sus bultos y camellos. Como es de bien nacido ser agradecido, hay que preparar su llegada y para ello en España tenemos una serie de tradiciones que se han perpetuado y que a los Reyes les gustan mucho.

Escribir una carta legible

Hoy en día la tecnología facilita mucho el trabajo de sus Majestades los Reyes Magos, pero… A ellos les encanta recibir cartas escritas a mano, del puño y letra de los peques de la casa. Les gusta las formas redondeadas de las letras que muestran los deseos y sueños de los niños. Por eso, días antes de la llegada del Día de Reyes, hay que escribir una lista de deseos y entregarla o bien en un buzón real o acercarse a alguno de los tronos que hay en las ciudades y pueblos para dársela en mano a ellos o a los pajes reales. No hay que olvidarse de este paso, sino los Reyes pueden no adivinar qué es lo que se quiere y dejarnos, por ejemplo, un Cuaderno Rubio lleno de sumas y restas.

No perderse la Cabalgata

Los poderes de los Reyes se hacen carne mortal el día de antes, el 5 de enero, cuando estos, vestidos con sus mejores galas, salen a las calles de las ciudades y pueblos españoles para que los peques puedan saludarlos. Cada ciudad tiene su propia cabalgata y horario. Lo mejor siempre es ir con tiempo para coger sitio en primera fila. Hay que tener cuidado cuando lanzan caramelos y no acercarse demasiado a las carrozas. En algunas cabalgatas incluso cogen las cartas de los más despistados. En muchas familias, después de ver a los Reyes pasar, hay tiempo para tomar un rico y reconfortante chocolate con churros en alguna de las chocolaterías del centro de las ciudades o por qué no, en casa de la abuela.

Zapatos bajo el árbol

Los Reyes tienen poderes especiales, pero el cansancio puede hacer mella en ellos. Por eso hay que dejar alguna pista de dónde deben dejar los regalos. Una tradición en muchas casas es poner unos zapatos bajo el árbol Navidad. Así que escoged vuestro calzado favorito para mandarles una señal a Melchor, Gaspar y Baltasar y que sepan así dónde dejar los paquetes. Y no seáis malos y escondáis los de vuestro hermano o suegra, todos nos merecemos un regalo este día.

Un detalle para los Reyes Magos

Los Reyes no se cansan, ya que tienen poderes especiales, pero eso no significa que no agradezcan un buen vaso de leche y unos bombones o un pequeño detalle. Nos han dicho que a Melchor le gusta más lo salado (podéis dejarle una croqueta), mientras que Gaspar y Baltasar adoran los dulces. No os olvidéis tampoco de dejar algo para los camellos que transportan a sus Majestades. Les podéis dejar un cuenco con agua o con leche y algo de comer. A los Reyes también podéis dejarles algún licor, pero que no sea muy grande, no se les vaya a subir a la cabeza y os dejen un regalo muy diferente al que habéis pedido.

Acostarse pronto

A pesar de todos los nervios que se pasan, no hay que alargar la velada de la noche que va desde el 5 al 6 de enero, ya que hay que hacer más cómodo el trabajo a los Reyes. Por eso, esta es una buena ocasión para acostarse temprano y dormir a pierna suelta. Si por la noche os despertáis, no salgáis, porque a los Reyes no les gusta nada que los molesten mientras trabajan. Así que aunque oigáis un ruido que venga de la zona del árbol de Navidad, permaneced quietos en la cama y volved rápidamente al mundo de los sueños.

No madrugar demasiado

Esto es harto difícil, pero es un día festivo, tampoco hay que levantarse a las 6 de la mañana. Eso sí aprovechad el día. Evidentemente nada más levantaros seguro que abrís los regalos, así que tenéis todo el día por delante para disfrutar de ellos. Libros, juguetes, guías de viaje… ¿Qué habéis pedido? Pero además, este año, el calendario se ha portado bien y el día de Reyes cae en viernes, por lo que tendremos todo el fin de semana por delante para sacar partido a nuestros regalos.

Tener buen humor si traen carbón

Es poco habitual, pero a veces los Reyes, quienes nos vigilan todo el año, ven bien dejar debajo del árbol un saco de carbón a aquellos que en el año anterior no han sido del todo buenos. Si os ocurre, no os enfadéis, sino sentaros a recapacitar el porqué de ese regalo. Por suerte, hoy en día, el carbón es dulce y se puede comer. Así que, como a nadie el amarga un dulce, disfrutadlo también.

Comer un buen Roscón de Reyes

No sabemos qué tiene este dulce pero es capaz de atraer a los golosos como a los que no lo son. Y es que es un postre que no falta en ninguna mesa el día 6 de enero. El más tradicional está relleno de nata y hecho con una masa que lleva agua de azahar y está decorado con guindas. No obstante, hay muchos modelos de roscones. Algunos les ponen trufa dentro o incluso crema. Lo que no falta nunca es la sorpresa. Según la tradición quien encuentra la sorpresa tiene que pagar el roscón.

Y vosotros, ¿Ya habéis hecho vuestra carta? No os olvidéis que un buen regalo es un viaje y de eso en Centraldereservas.com sabemos mucho.