Consejos para viajar

¿Síndrome postvacacional? Lucha contra él… ¡viajando!

Se ha acabado el verano, las vacaciones han llegado a su fin. Vuelve la rutina del despertador, del tráfico, de las comidas cronometradas… Es normal que os sintáis alicaídos y más si los meses estivales han estado llenos de buenos momentos. Sin embargo, el regreso a la vida normal no tiene que significar dejar de viajar. Organizándose bien, hay tiempo para todo y, claro, la mejor manera de luchar contra el síndrome postvacacional es… ¡seguir viajando!

Si bien es cierto que no se dispone del mismo tiempo que en verano, también es verdad que siguen existiendo los fines de semana y los puentes, aunque estos cada vez se ven menos. Se pueden juntar días que nos deban las empresas (moscosos, chupetines, minis o como se quieran llamar).

Síndrome postvacacional

En el caso de trabajar por cuenta propia, estudiar o estar en el duro trabajo de buscar trabajo, una buena planificación puede hacer que se disponga de unos días libres al mes donde poder hacer una escapadita. Desconectar es básico y salir del escenario habitual os ayudará a relajaros y a olvidar los problemas que os puedan suceder en el día a día. Si estáis jubilados, lo tendréis más fácil para disponer de fechas, siempre y cuando no tengáis que cuidar de vuestros nietos.

Casi se puede disfrutar tanto preparando como viajando.

Además del propio placer de viajar, la sensación de felicidad es previa a emprender el viaje. Organizar, pensar en el destino, informarse sobre lo que se va a ver, las fiestas y festivales que va a haber en el lugar escogido, los restaurantes donde poder comer… 

Podéis mirar en el Calendario Laboral de 2013 para saber qué días son fiesta en cualquier localidad de España y decidir las fechas en las que os gustaría viajar. Si se dispone de pocos días y se viaja en coche, lo recomendable es no desplazarse a más de 4 horas de distancia de casa para que no pasarse medio viaje en el vehículo.

Si vuestro medio de transporte es más rápido (véase avión o tren de alta velocidad) es conveniente mirar los billetes con tiempo para que os salgan más económicos. Y por supuesto, para mayor tranquilidad,reservar una habitación de hotel o hostal que cumpla vuestras expectativas (si vamos en coche, que tenga aparcamiento cerca y si no que esté bien comunicado con la estación de tren o del aeropuerto).

Si el tiempo y el dinero no son suficientes para salir de la localidad donde vivís, siempre se puede hacer turismo local. Muchas veces en nuestras ciudades o pueblos hay auténticos tesoros por descubrir. Podéis entrar por fin en ese museo por el que pasáis a diario, asomar la cabeza por la puerta de esa iglesia que os despierta cada mañana con su repiqueteo de campanas, acercaros a las riberas del río, atreveros a llegar hasta esa cala escondida, perderos en los parques…

Viajar en septiembre

Otra opción es aproximarse a la oficina de turismo de vuestro municipio para pedir información sobre qué se puede visitar y qué novedades se ofrecen. Os podéis apuntar a rutas senderistas, turísticas, enológicas, teatralizadas… Seguro que quedáis sorprendidos y aprendéis un montón de curiosidades que os harán sentir más cercanas vuestras calles.

El síndrome postvacacional no está considerado médicamente como una enfermedad, pero aún así nosotros os recomendamos que viajéis tanto como podáis y que 24 horas al día soñéis con el destino que os espera.

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