La montaña es una conquista de ensueño para los amantes de la naturaleza. Cuando la emprendemos, hemos de tener en cuenta que es grandiosa: no es el parque. Si no seguimos unas reglas podemos resultar lesionados, heridos o incluso algo peor. Por eso, ¡disfrutemos de ella con precaución! Debemos estar especialmente alerta en los lugares expuestos o con cierto peligro, tanto si viajamos solos, como si lo hacemos acompañados. Es aconsejable ir en grupo de al menos tres componentes. Así, estando atentos a los movimientos de nuestro grupo, nos daremos cuenta si es preciso ayudarles o guiarles para que la aventura sea divertida para todos.

Montaña

Unos consejos prácticos:

Informaos previamente de las previsiones meteorológicas. Los pequeños son más vulnerables que los adultos a las condiciones extremas (tanto de frío como de calor). Si vais con niños, evitad que pasen un mal rato, la montaña no se moverá del lugar en el que está.

Calzado

– Contad siempre con la vestimenta y calzado adecuados para la montaña. Prestad especial atención al equipamiento de los niños: un pequeño botiquín puede ser su mejor aliado. Obtened conocimientos en primeros auxilios. Implicad a los pequeños enseñándoles a preparar la mochila para una excursión segura; y que no falte la ropa de abrigo, calzado cómodo de montaña, cortavientos, impermeable, gorra, guantes, una linterna y protección solar para la piel y los labios. Preparad la ropa el día anterior, así por la mañana tendréis menos cosas en las que pensar y os moveréis más rápido.

No sobrevaloréis vuestra energía y conocimientos ante la montaña, ni practiquéis deportes no conocidos sin la supervisión de un monitor. No sobreestiméis vuestras posibilidades, elegid una actividad acorde con el nivel físico y técnico. No utilicéis jamás plásticos ni otros elementos para deslizarse por laderas nevadas o heladas, pueden provocar graves lesiones.

Respetad la señalización en las instalaciones deportivas y de ocio, y no abandonéis los recintos y pistas marcados, especialmente con niebla o ventisca. Tened en cuenta el riesgo de aludes, la nieve acumulada puede ser peligrosa.

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No os aproximéis a los precipicios aunque aparentemente sean seguros. ¡Las vistas son igual de bonitas desde un poquito más atrás! Tened cuidado con las pendientes, requieren un equipamiento adecuado y buena condición física para no resbalar. Evitad transitar por lugares con placas de hielo.

– Comprobad la información de tráfico y revisad el buen estado de mantenimiento del coche antes del emprender el viaje, sobre todo si os vais a enfrentarte a condiciones climatológicas adversas. Enn invierno, con la nieve, conducid con suavidad, tanto en lo que se refiere a la dirección, al acelerador y al freno, y mantente tranquilo. Todo lo que no sea suave puede ocasionar deslizamientos, inestabilidad en el vehículo y una conducción no segura. Tratad de frenar preferiblemente en recta, y empleando el freno motor. Llevad en el coche cadenas, una pequeña pala, un chaleco reflectante y mantas, aunque esté anunciado buen tiempo y no tengáis previsto finalizar de noche. Siempre es mejor viajar a la montaña con el depósito lleno.

Llevad agua y comida nutritiva -que podáis comer cada poco tiempo-. Dejaos a mano algo para picar. No confiéis en las fuentes: ni en encontrarlas donde dicen los mapas que están ni en que su agua sea de buena calidad. Llevad una bolsa para recoger los posibles desperdicios: cuidad y respetad el entorno, no dejéis basura a tu paso, podría causar un incendio.

– Es recomendable llevar teléfono móvil así como dispositivo de alimentación de energía para el mismo. El móvil puede ser mejor aliado apagado y con la batería cargada. Si es posible, averiguad antes si en la zona por la que os vais a mover habrá cobertura o cuáles son los lugares más cercanos desde los que dar un aviso, así si os sucede algo sabréis cómo actuar en ese sentido. También hemos de saber que en muchos lugares no hay cobertura de telefonía móvil y la ayuda, si la necesitamos, puede tardar en llegar. Ante cualquier emergencia llamad al 1-1-2 (emergencias), o al 0-6-2 (rescate de montaña). Si tenéis licencia, podéis llevar también una emisora conectada a la red REMER (146,175 Mhzs) en la que funcionan la mayor parte de los refugios de montaña.

Mapa

Planificad la actividad con información adecuada (guías, mapas, libros, reseñas, etc…), y calculad bien distancias, desniveles y horarios. Podéis añadir un margen razonable al tiempo para paradas y descansos extras. Si vais en familia, escoged rutas interesantes para los más pequeños: agua, bosques, leyendas y animales no fallan; preparad un plan alternativo, y podéis contemplar la posibilidad de quedarse a mitad de camino sin que ello suponga un problema para nadie. Llevaos mapa, brújula, o GPS. Si los pequeños acompañantes ya tienen cierta autonomía, podéis delegar en ellos la responsabilidad de llevar parte de este material (por ejemplo, el mapa, que pesa poco), así conseguiréis que se impliquen más… ¡tienen que saber leerlo!
Dejad dicho dónde vais, los detalles de tu actividad y cuándo tenéis previsto regresar a alguien cercano que pueda estar pendiente de vuestro regreso.

– Madrugar es importante, pero también ir bien descansado para estar a pleno rendimiento físico. A la montaña hay que ir pronto, así daréis un tiempo de maniobra extra si la actividad se alarga o sufrís un imprevisto. En la montaña nunca nos arrepentiremos de haber salido temprano, pero casi siempre de haberlo hecho tarde.

Es posible que no siempre necesitéis parte de lo que enumeramos, pero recordad que la montaña es impredecible y los detalles marcan la diferencia. Con estas pequeñas medidas, evitaréis los riesgos innecesarios para pasarlo más que bien al aire libre… ¡vale la pena!

Pasandolo bien en la nieve

Otros enlaces de interés:

Consejos de montaña de la Guardia Civil

Rescates en montaña