Portugal era el gran desconocido. No obstante, en los últimos años por fin hemos perdido la mala costumbre de no visitar a nuestros vecinos y se ha convertido en un destino muy demandado. Pero ¿qué tiene para ser un imán? Hay muchas razones y zonas que no hay que perderse. Aquí van unos cuantos motivos para ir a Portugal en nuestras próximas vacaciones.

Lisboa

Empezaremos por su capital, una ciudad única que alberga en sus calles un aroma de nostalgia de un rico pasado, mezclado con el presente de un país que lucha por salir de la crisis. Desde el barrio de La Alfama a La Baixa, pasando por el Chiado y moviéndonos hasta Belem.

Portugal

Lisboa es para perderse ya sea a pie o subiéndose a sus tranvías. Con el número 28 se puede ver lo principal a la vez que se experimenta en primera persona qué sentirían los lisboetas de principios del XX. Lisboa aguarda con sus cafés, como el Café Brasil, con sus pastelerías y con sus plazas. Un destino económico que, además de fotogénico, es una de las capitales europeas más completas. ¿Qué lugares no hay que perderse? El Castillo de San Jorge, la Plaza del Comercio, la Catedral, la plaza del Marqués de Pombal, el Monasterio de los Jerónimos y el Oceanário. Para visitar Lisboa no dejéis de echar un ojo a nuestra oferta de hoteles en Lisboa para conseguir los mejores precios.

Sintra

Muy cerca de Lisboa se encuentra esta joya en la que se une el paisaje escarpado con la arquitectura de las grandes casas. Sintra es un rincón escogido por los portugueses de clase alta del siglo XIX y XX para retirarse a descansar y a pasar una buena vida. Es un lugar al que por lo menos hay que dedicar un día, ya que además de tener mucho por ver, los palacios están lejos entre sí. Para desplazarse de uno a otro lo mejor es comprar el billete de autobús, que tiene un recorrido circular y deja en la puerta de los principales puntos turísticos. Haceros con un mapa de lugar e ir tachando con una cruz los sitios que vayáis viendo. Allí encontraréis el Palacio Nacional de Sintra, la Quinta da Regaleira, el Palacio da Pena y el Castillo de los Moros. Quizá no os dé tiempo a verlos todos en un día ya que, además de los propios edificios, merece mucho la pena perder el tiempo paseando por sus jardines. Para planificaros nada mejor que nuestro inspírate sobre qué hacer en Sintra.

Oporto

Si nos dirigimos al norte nos encontramos con otro lugar de Portugal que hay que visitar: Oporto. Con un carácter totalmente diferente a Lisboa, tiene un atractivo decante y real que se deja sentir tanto en sus intrincadas calles como en la zona de la Ribera.

Portugal

Ya os hablamos de los tres indispensables de Oporto en nuestro blog, pero no nos cansamos de recomendar esta ciudad. El Duero la separa de Vila Nova de Gaia, la localidad donde se elabora el famoso vino de Oporto y a la que se llega cruzando el Puente de Luis I. En Vila Nova de Gaia descubriréis una hermosa vista de Oporto. Es especialmente bonita cuando el sol empieza a desaparecer y el Duero refleja el color anaranjado del sol medio apagado y el amarillo de las primeras luces que comienzan a encenderse en los restaurantes de la Plaza de la Ribera. Durante el día, caminad por el centro de Oporto para conocer el Palacio de la Bolsa, la Torre de los Clérigos, la Avenida de los Aliados o la Librería Lello. Si os gusta el arte moderno, no dejéis de coger un autobús para ir a la Fundación Serralves, una colección de arte contemporáneo con un catálogo y unas exposiciones temporales de gran categoría.

 

Algarve

Otro mundo es el que se descubre al sur del país, en el Algarve. Bañada por el océano Atlántico, la costa portuguesa es una caja de sorpresas con playas de gran belleza, ideales tanto para quienes quieren disfrutar de un día de sol como para los más valientes que quieran retar al mar sobre sus tablas de surf. Lo que más llama la atención es el color de sus aguas turquesas en contraste con el color de la tierra. La zona más visitada está al oeste de Faro con Albufeira y Lagos como principales ciudades. Albufeira fue un pueblo de pescadores que aún se adivina en su centro histórico. En los alrededores hay más de 20 playas de arena fina, perfectas para saborear el Algarve auténtico.

Portugal Pero si además de playas os apetece conocer otros lugares apuntad los siguientes: Tavira, Puerto de Portimao y Mercado de Olhão. Igualmente hay que tener en cuenta que el Algarve es un lugar ideal para quienes se preguntan dónde viajar con niños. Allí hay numerosos planes que incluyen la posibilidad de interactuar con animales marinos en Zoomarine. Y si sois aficionados al golf, no lo dudéis, ya que la zona está plagada de campos de primera categoría. Para elegir hotel, aprovechad nuestra oferta de hoteles en el Algarve.