El agua y sus beneficios para la salud son de sobra conocidos desde tiempos de los romanos y es que un baño relajante recompone todo cuerpo. ¿Se os presenta un 2015 lleno de emociones? Para empezarlo bien regalaros una estancia en un hotel con balneario.

Caldea

Coger fuerzas

Queda todo un año por delante en el que hay que seguir enfrentándose en el día a día a los problemas, sorpresas y obstáculos que se nos presentan. Para encararlos de buen humor y con fuerzas, descansad en un hotel en el que el agua os ayude a conseguirlo gracias a sus propiedades termales que estimularán la circulación de vuestra sangre. Una vez os relajéis, planificad las tareas más importantes de los próximos meses y fijaros algún buen propósito.

Sacar toxinas

Las Navidades y el mes de diciembre se presentaron seguramente llenos de fiestas y excesos. Así que para limpiar el organismo, nada mejor que el descanso y el mimo de unos días de relax. Con un buen albornoz, unas chanclas, un bañador y un gorro en la maleta nada puede fallar en vuestra estancia. Aprovechad y llevad una alimentación sana que complete una estancia 100% sana.

Tratamientos específicos

En estos establecimientos disponen de una carta muy amplia de tratamientos especiales que van desde masajes para espaldas, anticelulíticos, reflexología, sesiones deportivas o técnicas orientales como el shiatsu. También hay balnearios con programas para alérgicos, asmáticos o para aquellos que quieran dejar de fumar. Incluso muchos cuentan con un equipo de médicos profesionales que os indicarán qué es lo mejor para vuestra salud.

Contraste frío-calor

Mientras que en el exterior las temperaturas bajan, llegando incluso a mostrar cifras negativas, podréis estar dentro de una piscina observándolo. Una sensación muy satisfactoria. Algunos balnearios se nutren de agua que mana a una temperatura superior a los 30º por lo que incluso en invierno existe la posibilidad de darse un chapuzón en el exterior sin importar que el paisaje que os rodee sea el blanco de la nieve ¿Os atrevéis? Podéis emplear la estancia para realizar también otras actividades como esquí, compras o turismo cultural por la zona.

Comodidades

Si os alojáis en un hotel con balneario, olvidaros del engorro de cosas como tener que guardar el bañador mojado en una bolsa o de secaros el pelo en los vestuarios. En estos establecimientos se accede al circuito termal con lo justo desde la habitación.

¿A qué esperáis? Reservad una estancia en un hotel con balneario. Seguro que no os arrepentís.