Barcelona y Gaudí son dos nombres propios que la historia se encargado de hilvanar. No se puede entender a la primera sin el segundo ni al segundo sin la primera. Antonio Gaudí es el “culpable” de una gran parte de la arquitectura modernista que puebla la Ciudad Condal. Su obra principal, la Sagrada Familia, es un icono de Barcelona, un lugar que todo buen viajero tiene que ver al menos una vez en la vida. Si no estáis convencidos del todo de visitar este templo, esperad a leer los motivos que os damos desde Centraldereservas.com para visitar esta obra maestra del Modernismo.

templo expiatorio de la sagrada familia

La gran obra de arte que obsesionó a Gaudí

El templo expiatorio de la Sagrada Familia se comenzó a construir en 1882 y no fue el arquitecto catalán quien inició el proyecto. No fue hasta un año después cuando Gaudí se puso al mando de las obras dotando al templo de su personalidad e imprimiéndole un carácter modernista. Al principio combinó este proyecto con muchos otros, pero terminó siendo su obsesión. En 1914, lo dejó todo para centrarse en la Sagrada Familia. Dedicó 43 años de su vida este proyecto y hubieran sido más si no hubiera muerto de manera trágica tras ser atropellado por un tranvía en junio de 1926. Fue enterrado en la cripta del templo, en la capilla de la Virgen del Carmen. A día de hoy, la obra sigue teniendo ese poder de obsesión. De hecho, es un proyecto que se confía acabar para el año 2026, año que coincidirá con el centenario de la muerte del genio catalán. De momento, están ejecutadas el 70% de las obras. Tendremos que esperar para ver si se cumplen las previsiones o no.


Es el monumento más visitado de España

La Sagrada Familia no sólo es el monumento más visitado de Barcelona, sino que también es el monumento más visitado de España, por delante de lugares tan importantes como La Alhambra de Granada o el Museo del Prado de Madrid. De hecho el año 2016 fue un año de récord contabilizando 4,5 millones de personas, con un incremento de un 7% de personas respecto al año anterior. Además atrae a viajeros de todas las partes del planeta, según los datos del patronato de la Basílica de la Sagrada Familia, el 12% fueron franceses, otros 12% estadounidenses, un 8% italianos y un 6,5% japoneses. Los visitantes españoles suponen un 6% del total.

Sagrada familia

Se pueden comprar las entradas por Internet y ahorrar filas

En Barcelona si no hay una buena planificación se puede perder mucho tiempo haciendo fila para entrar a museos y monumentos. Por eso un punto a favor a la hora de decantarse por un espacio para visitarlo es que éste ponga a disposición de los viajeros la posibilidad de comprar la entrada on-line para ahorrarse que tener hacer cola durante horas. Así, en la página web oficial de la Sagrada Familia, podrás elegir el día que quieres hacer la visita y la hora de entrada. Igualmente, podrás escoger entre los diferentes tipos de accesos que se ofrecen que pueden ser: básica, entrada con audioguía, experiencia guiada, entrada más visita guiada y entrada a la Casa Museo de Gaudí o entrada que incluye la visita al templo y a las torres de la Sagrada Familia. El precio de la entrada variará dependiendo de la que se escoja. También habrá que tener en cuenta que hay descuentos especiales para determinadas edades.

Sagrada familia Barcelona

Si escogéis la entrada que incluye el acceso de las torres (la más cara de todas) podréis disfrutar de una vista única tanto de la basílica de Gaudí como de Barcelona. En principio estaban proyectadas 18 torres, no obstante en la actualidad hay ocho construidas, cuatro en la fachada de la Pasión y cuatro en la fachada del Nacimiento. Las fachadas no se comunican por lo que para subir a las torres hay accesos independientes. Una buena noticia es que hay ascensor para subir a ellas, eso sí, la bajada se realiza a pie por unas escaleras, así que si vais a subir aseguraros de que luego vais a poder bajar. La Torre de la fachada del Nacimiento os ofrecerá una hermosa vista del este de Barcelona, mientras que la de la Pasión os regalará una panorámica del centro de la ciudad. La mala noticia es que hay que decantarse por una de ellas, ya que la entrada sólo da derecho a subir a una.

Visitas para todos los gustos

Si sois de los que os gusta ver a vuestro aire la Sagrada Familia es posible, ya que existen numerosas maneras de visitarla de manera individual y una de ellas es a vuestro ritmo. Si por el contrario os apetece conocer todos los detalles, pero no queréis formar parte de un grupo para estar el tiempo que necesitéis en cada parada, podéis hacer la visita con una audioguia. Ésta está disponible en catalán, castellano, inglés, francés, alemán, italiano, chino, portugués, ruso y japonés. Otra opción es hacer la visita guiada con un especialista en arte que os acompañará durante el trayecto para explicaros anécdotas y cuestiones técnicas del templo. Este tour recorre las fachadas y el interior de la basílica. Dura aproximadamente unos 50 minutos y está disponible en catalán, castellano, inglés, francés, italiano y alemán. Además, informaros, porque desde el templo ofrecen la posibilidad de hacer visitas guiadas en lenguaje de signos para aquellos viajeros que tengan problemas de audición.

Sagrada Familia

Disfrutar del exterior

Otra opción si no tenéis mucho tiempo o la entrada se escapa de vuestro presupuesto es conocer el exterior de la Sagrada Familia, que por sí solo merece la pena. Rodead el templo y observar con detenimiento sus fachadas. Así en la Fachada del Nacimiento descubriréis una rica ornamentación y tres pórticos; en la Fachada de la Pasión -la más austera- conoceréis el sufrimiento de Jesucristo y en la Fachada de la Gloria, la principal, conoceréis el último paso de la vida de Cristo. Es curioso ver cómo actúa la luz del sol a lo largo del día, subrayando sus características.

Hay una buena oferta de alojamientos en los alrededores de la Sagrada Familia, que os permitirán tener de vecino al imponente templo durante vuestra estancia. La plaza de la Sagrada Familia, con zonas verdes y parque infantil ideal para familias con niños, o las numerosas terrazas, tiendas y restaurantes que se pueden encontrar a lo largo de todo el Paseo Gaudí, sin duda merecen la pena un recorridos. Todo, sin perder de vista la mejor panorámica de la Basílica desde sus diferentes perspectivas.

Si os habéis quedado con ganas de más Modernismo, aprovechad que estáis en la zona y acercaros hasta el precioso Hospital de Sant Pau, otra visita que os encandilará o desplazaros hasta otra obra del maestro Gaudí el Parque Güell.

Sagrada Familia y parque Guell

Y si queréis descubrir como organizaar una buena visita por Barcelona, no dejéis de visitar nuestro Inspírate Una ruta por Barcelona.