Roma, la Ciudad Eterna. Quien la bautizara con este apelativo quizá lo hizo tras un día de turismo por sus calles y es que en cada rincón y en cada piedra hay algo significativo y merece la pena pararse para conocer lo que allí aconteció. Todo el patrimonio puede abrumar y más si estáis de escapada en Roma. No obstante para facilitaros la visita desde Centraldereservas.com hemos pensado en cinco monumentos que debéis de visitar cuando piséis la capital italiana.

roma coliseo

Coliseo

El símbolo más reconocible de Roma y uno de sus monumentos más visitados. El Coliseo se mantiene en pie tras siglos y siglos. Antes de entrar, os invitamos a que rodéis el edificio para observar el esplendor del pasado de la Roma Imperial. El Anfiteatro Flavio ha sobrevivido a incendios, terremotos y mucho más. Aún así, el buen hacer de la arquitectura romana ha permitido que haya llegado hasta nuestros días. Se levantó por Vespasiano, en el siglo I d. C. para ofrecer al pueblo “Pan y circo”. Allí tenían lugar los famosos combates entre gladiadores, ejecuciones de prisioneros, recreaciones de batallas marinas…

Cuando entréis descubriréis con la boca abierta que su interior podía acoger hasta 50.000 personas. Por lo menos necesitaréis 45 minutos para visitar bien el monumento, sin prisas. Antes de entrar os recomendamos que leáis sobre lo que os espera dentro. El horario es de 8:30 de la mañana hasta una hora antes de que se vaya el sol, es decir, cambia de invierno a verano. Intentad coger la entrada con tiempo para evitar largas filas, además con el ticket podréis entrar a otros espacios de la Roma Imperial como al Foro y al Palatino.

Roma

Panteón

Otra obra de ingeniería romana que permanece hasta nuestros días y que, como el Coliseo, es digna de admiración. El Panteón de Agripa está escondido en el centro de Roma, en la encantadora plaza de la Rotonda, ideal para hacer un alto en el camino y tomarse un café, un helado o lo que apetezca en ese momento. El Panteón se levanta majestuoso esperando las visitas de los turistas y estudiantes de historia del arte. Desde su exterior observaréis su fachada clásica y su cúpula. Esta última os llamará aún más la atención cuando entréis a su interior y miréis hacia arriba. Dispone de una altura y un diámetro de 43,30 metros. En el centro descubriréis un óculo (agujero) que os puede parecer pequeño, pero que realmente tiene una dimensión de casi 9 metros. Es curioso visitar este monumento un día de lluvia porque se crea una atmósfera mágica. En su interior además está la tumba de Rafael junto a otras de varios artistas importantes para la historia italiana.

Roma

La Fontana di Trevi

Uno de los lugares más monumentales de Roma. La Fontana di Trevi se vale por sí misma para colarse en una lista de los indispensables de esta ciudad. Retratada por el cine en varias ocasiones, esta fuente tiene una larga historia que bebe de las tradiciones romanas. No obstante, la fuente actual se la debemos a Nicola Salvi, quien la diseñó en el siglo XVIII. La espectacularidad de la Fontana contrasta con el pequeño espacio de la plaza, que suele estar abarrotado de curiosos que se acercan a conocer el monumento. Observar la belleza de sus esculturas, con Neptuno y los tritones. Después aprovechad la leyenda sobre la fuente y lanzad unas monedas. Si tiráis una, volveréis a Roma; si tiráis dos, encontraréis el amor y con tres, os casaréis. ¿Cuántas estáis dispuestos a arrojar? Por último os recomendamos, visitar el lugar tanto de día como de noche, ya que los matices cambian y en ambos momentos es un lugar para no perdérselo. ¡Ah! Y ni se os ocurra meteros en el agua, ya que está terminantemente prohibido.

roma fontana

La plaza de San Pedro

Junto al Coliseo la plaza de San Pedro del Vaticano es el punto de interés que más viajeros atrae en Roma y no es de extrañar, ya que la belleza de la plaza se suma a la interesante propuesta cultural que se descubre en los Museos Vaticanos y en la Capilla Sixtina. La Plaza de San Pedro, ubicada a los pies de la Basílica del Vaticano, es uno de esos espacios que no se olvidan. Tiene 320 metros de largo y 240 de ancho (puede acoger hasta 300.000 personas). Se la debemos al gran arquitecto Bernini, quien puso todo su ingenio en su construcción. Allí veréis más de 280 columnas, con 140 estatuas de santos, un obelisco y dos fuentes diseñadas por Bernini y Maderno. Al fondo, se erige la Basílica, que debéis visitar sí o sí. La fachada os llamará la atención, pero lo hará aún más la cúpula de Miguel Ángel. Si subís a la misma, tendréis ante vosotros una hermosa panorámica de la Plaza de San Pedro y de Roma.

Roma

Piazza Navona

Terminamos en un espacio especialmente bello, la Piazza Navona. Allí podréis descansar en alguna de sus terrazas mientras observáis el ir y venir de personas que cruzan la plaza y se paran ante las fuentes que la pueblan. Esta plaza es de estilo Barroco, una tendencia que se propagó por la Europa católica en el siglo XVIII. Sobre su plano encontraréis tres fuentes. La más importante es la Fuente de los Cuatro Ríos, de Bernini, donde quedan representados el Nilo, el Danubio, el Ganges y el Río de la Plata (además cuenta también con obelisco de 16 metros). Otra de las fuentes, la Fontana del Moro fue realizada por el gran Giacomo della Porta, donde hay que fijarse en sus delfines. Por último aguarda la Fontana del Nettuno, también de della Porta. Una vez visitadas, callejead por los alrededores para disfrutar del aroma de la ciudad y no dejéis de conocer la iglesia Santa Agnese in Agone, diseñada por Borromini.

Roma