Lloret de Mar nos espera con todo su esplendor en plena Costa Brava, al norte de Cataluña, con unas instalaciones hoteleras preparadas para acoger a todo tipo de viajeros que quieran disfrutar del Mediterráneo. A pesar de que siempre se relacione esta localidad con su ambiente nocturno, hay que saber que hay mucho más por hacer y por ver y que puede ser un buen destino para familias. Así que ¿descubrimos todo lo que tiene que ofrecernos este municipio de la provincia de Girona?

   Lloret de Mar

Playas para todos los gustos

En Lloret se puede elegir entre diferentes espacios para pasar el día a pie de playa. Desde las más conocidas a otras menos frecuentadas. La playa principal es la playa de Lloret, ya que ocupa el centro de la localidad. Es una playa urbana de arena blanca y gruesa que además está equipada con todos los servicios necesarios para un día seguro sobre su arena. Tiene una longitud de más de un kilómetro y medio y cuenta con servicios como WC y pasarelas adaptadas para personas con movilidad reducida. También dispone de una zona de cambiadores de pañales y en verano se abre una zona deportiva con actividades dirigidas por monitores para adultos y para niños. De la misma forma, destaca en la localidad la playa de Fenals, ubicada en una bahía que la protege de los vientos. Esta puede presumir de ondear Bandera Azul por su seguridad y por la calidad de servicios e instalaciones.

Lloret de Mar

Una playa menos conocida, pero de gran belleza es la playa de Santa Cristina, emplazada entre dos grandes montículos – que al igual que a la anterior la protegen del viento. Lo más bonito de esta playa es su acceso puesto que para llegar a ella hay que hacerlo desde la ermita de Santa Cristina, donde se puede aparcar el coche. Hay que descender por un camino de arena rodeado de árboles. Una vez recorrido, nos encontraremos una playa de unos 500 metros, esperando a que nos tumbemos sobre ella. Hay un quiosco de venta de helados y bebidas, no obstante merece la pena llevarse la merienda de casa.

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También relajada y con poca ocupación está la Cala Sa Boadella con su aspecto semisalvaje y sus aguas cristalinas. Su acceso se hace a través de un camino de tierra que conduce hasta la arena. Aquí está permitida la práctica del nudismo.

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Más cerca del núcleo urbano está Sa Caleta que merece la pena visitar por la curiosa imagen que se crea con los barcos que ocupan su arena. Se extiende bajo un edificio del siglo XX que emula a un castillo antiguo.

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Paseos románticos en los jardines de Santa Clotilde

Además de sol y playa, en Lloret de Mar se pueden hacer muchas más actividades. Una de gran belleza es recorrer los Jardines de Santa Clotilde, localizados sobre un acantilado que ofrece unas bellas vistas sobre la población.

Lloret de Mar

Estos jardines son un ejemplo claro del movimiento artístico del novecentismo catalán. Están inspirados en los modelos renacentistas de jardines italianos. Son obra de Nicolau Rubió i Tudurí. Su idea era que la naturaleza y lo creado por el hombre estuvieran en perfecta comunión. Para juzgar su éxito, os animamos que paseéis por sus terrazas y senderos, observando cuidadosamente todo detalle. Hay que saber también que es una zona de pago y que hay que cumplir unos horarios. Así que lo mejor es que consultéis en la oficina de turismo de Lloret la hora de apertura y de cierre, puesto que esta varía dependiendo la época del año.

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Museo abierto de Lloret (MOLL)

Bajo este concepto, el ayuntamiento del municipio ha creado una red imaginaria con paneles explicativos que van informando sobre todos los lugares de interés de Lloret de Mar. La lista es larga e incluye numerosos lugares entre los que se encuentran algunos como Es Tint, el centro histórico o Can Saragossa, entre otros. También en este Moll está incluido el Castillo de San Juan, un castillo del que sólo queda una parte como su Torre del Homenaje y que está en lo alto de una colina y el yacimiento íbero de Puig de Castellet, que data del siglo III a.C, en el que se descubren los cimientos de unas seis viviendas. Asimismo existe una ruta dedicada al Lloret de los Indianos en la que se visitan lugares como el cementerio modernista, el Ayuntamiento de Lloret de Mar, el Museo de Mar y Can Font. Esta ruta indiana visita los edificios que se construyeron con el dinero de aquellos que marcharon a América, sobre todo a Cuba, y después regresaron a Lloret con sus ganancias.

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De la misma manera no hay que dejar de visitar la Iglesia Parroquial de Sant Romà que llamará nuestra atención por sus ricos colores. Se debe entrar para descubrir sus capillas, añadidas en el siglo XIX y de estilo modernista. Es un templo curioso ya que mezcla el estilo gótico con el modernismo catalán. Es uno de los edificios más representativos de la villa.

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Lloret de Mar activo

Por supuesto, este municipio es una mina de oro para aquellos que quieran disfrutar de unas vacaciones activas llenas de retos. Para los amantes de las bicicletas de montaña les aguardan kilómetros y kilómetros de pistas y senderos en las montañas de los alrededores con importantes cambios de desnivel para probar las habilidades técnicas sobre las dos ruedas. Hay rutas para auténticos expertos como la que va de Montbarbat a Vidreres, siendo muy completa. Para los nóveles, hay rutas muy sencillas como la de la Ermita de La Alegría. Para los que quieran practicar deportes acuáticos, también hay un gran abanico de opciones que incluyen kayak, snorkel, submarinismo, motos acuáticas y vela, entre otras muchas.

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Existen empresas que ofrecen material y cursos para quienes se atrevan con ellos. A ellos hay que añadir las Vías Bravas, una red pública de senderos marinos para la práctica de estos deportes que corren paralelas a los caminos de ronda de la Costa Brava, que son una buena opción para practicar senderismo en Lloret de Mar.

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