La costa norte de España es un destino lleno de encanto. Muchas de sus playas guardan el aspecto de la naturaleza salvaje que se apacigua con el agua del mar Cantábrico. ¿Conocéis esta parte del país? Os traemos cinco playas donde perderse y sentarse a observar el paisaje.

Playa del Silencio. Cudillero, Asturias

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Los acantilados que la rodean cortan la respiración. Esta playa salvaje asturiana no se encuentra cerca de ningún núcleo urbano de ahí su nombre. Lo mejor es dejar el coche en el pueblo de Castañeras y desde ahí andar unos 25 minutos para llegar. Os recomendamos que antes de descender las escaleras que os llevarán hasta el agua, aprovechéis la panorámica que se observa desde lo alto. La playa tiene una longitud de 500 metros donde se combinan los islotes dispersos en la orilla, los colores del mar y los acantilados. ¡No os olvidéis la cámara! Y si queréis pasar todo el día, llevad algo de beber y comer, ya que no hay ningún lugar donde poder comprarlos. Normalmente tiene baja ocupación, pero en los meses de verano aumenta su afluencia.

Descubre aquí qué hacer en la playa del Silencio.

Playa de Barayo, Navia, Asturias

Playa de Barayo
Playa de Barayo. Fuente: http://www.naviaturismo.com

Otro rincón natural de la costa asturiana al que hay que llegar a pie. Esta playa está clasificada como Reserva Natural Parcial de la Biosfera gracias a su entorno. Está rodeada de dunas, marismas, bosques, acantilados, matorrales… Además, aquí viven tres especies autóctonas: la nutria, el ostrero común y el cormorán moñudo. Si os gusta la naturaleza, seguro que la disfrutaréis. Por cierto, se admite la práctica nudista en la parte oriental de la costa. Un último detalle para los amantes del windsurf, dispone de un viento adecuado y buen oleaje para practicar este deporte. Pertenece a las localidades de Navia y Valdés.

La Concha, San Sebastián. País Vasco

La Concha es símbolo de glamour, siendo uno de los puntos más representativos de San Sebastián. Es una playa 100% urbana, con una gran afluencia de bañistas (sobre todo donostiarras) en los meses de verano. Es considerada como una de las mejores playas urbanas del mundo debido a la calidad de su arena blanca que se extiende a lo largo de un kilómetro y medio. Está situada en la impresionante Bahía de la Concha en pleno centro de la localidad. Desde la toalla se puede observar enfrente la isla de Santa Clara y a los lados los montes Igeldo y Urgull. Tras una mañana de sol y de agua, podéis acercaros a la zona de pintxos, que está cerca de La Concha y tomar un buen txacolí para redondear el día.

Descubre aquí qué hacer en la playa de La Concha

Playa de Oyambre, Valdaliga, Cantabria

Regresamos al paisaje natural en esta playa ubicada en la costa occidental de Cantabria, en la desembocadura de la ría de La Rabia. Se encuentra en el Parque Natural de Oyambre y se conserva como un paraíso natural. No os podéis perder sus dunas, que la separan de la desembocadura de la ría. Tiene dos kilómetros de longitud y se puede acceder fácilmente desde San Vicente de la Barquera (6 kilómetros) o desde Comillas (4 kilómetros), ya que se encuentra entre ambas localidades. Dispone de aparcamiento cercano. Os sorprenderá la mezcla de arena con vegetación verde que la rodea. ¡A relajarse!

Playa del Puntal, Ribamontán al Mar, Cantabria

El Puntal playas del cantábrico

Terminamos con otra playa cántabra que se ubica en una lengua de arena que cierra la bahía de Santander. Se puede acceder a ella caminando desde la cercana localidad de Somo o en barca desde la bahía de Santander (en verano). El lugar es tranquilo, y suele ser frecuentado por embarcaciones que lo toman como lugar de descanso. Tiene 4,5 kilómetros de longitud donde poder extender la toalla y olvidarse de la rutina. Desde allí tendréis una bonita vista de la ciudad de Santander. Dunas, agua clara, tranquilidad… ¿Qué más se puede pedir?

Playas del cantábrico