Si eres de los que cuando empieza a lucir el sol piensas en las excursiones que vas a poder hacer por la naturaleza eres uno de los nuestros: un adicto a la montaña. Hay rasgos inequívocos que te delatan. Puede que también vayas a la playa, pero tu pasión está a gran altura. Si aún dudas sobre tu necesidad de ser un montañero cada vez que puedes, echa un ojo a esta lista de hábitos. Si te reconoces en ella, puedes considerarte un auténtico amante de las alturas.

adicto a la montaña

No viajas a países sin montañas

Cuando planificas un viaje siempre intentas ir a algún lugar donde haya montañas para poder hacer alguna excursión por sus senderos. Los países llanos no entran en tu lista de los Top 10 a visitar antes de morir. Piensas que puede ser muy aburrido un paisaje sin variación de altura. Por eso cuando te preguntan sobre cuál es tu destino favorito sueles decir países como Suiza, Nepal, Perú

Tienes calzado para la montaña para ti y todos tus compañeros

Si abres tu armario, una gran parte del espacio lo ocupan las diferentes botas y zapatillas de toda tipología. Por una parte tienes botas que protegen todo el pie, luego zapatillas de descanso y por supuesto sandalias o zapatillas para meterte en el río. Pero, además de tenerlas, sabes qué calzado necesitas en cada excursión a la que vas, incluso eres de los que terminas prestando zapatillas a los que no acostumbran tanto a salir a la montaña.

La página de la AEMET es tu página de inicio

El tiempo en la montaña es esencial. Salir con unas condiciones extremas, tanto de calor como de frío, puede resultar muy peligroso. Igualmente, las tormentas son muy traicioneras, por lo que siempre consultas la página de la AEMET antes de salir. Sabes la probabilidad de lluvia que os espera en cada excursión. De hecho es tu página de inicio, así cada día, aunque sea laboral, sabes qué tiempo está haciendo en tu paraíso.

Camping, un lugar para el relax

No todo el mundo es capaz de dormir tan bien en un camping como tú. Te adaptas al medio, sabes en qué lugar hay que colocar la tienda para que el sol no te despierte antes de hora. Asimismo, conoces la distancia perfecta a la que tienen que estar los baños, la cafetería y el restaurante. Así, si los necesitas, puedes acceder a ellos y el resto del tiempo no te molestan.

Montas las tienda de campaña en cuestión de segundos

Como estás acostumbrado a dormir en plena naturaleza eres capaz de montar la tienda de campaña en pocos minutos y de recogerla en el mismo tiempo. Un récord que deja alucinados a tus vecinos en los campings. Sueles tener más de un saco de dormir y dependiendo de la temporada llevarás uno u otro.

paisaje de montaña

Tu coche, tu tesoro

Ir a la montaña requiere disponer de un vehículo propio. Un automóvil da la libertad necesaria para recorrer todas las carreteras comarcales para descubrir las rutas más espectaculares. Por eso tu coche es tu tesoro. Te lleva donde quieres ir, tienes libertad de movimiento. Sin él dependerías de los demás para subir a la montaña y eso puede llegar a ser muy frustrante para ti.

Consultas los mapas de la ruta antes de salir

Has caminado y tienes una gran experiencia en la montaña por eso eres capaz de reconocer todas las señales de los senderos GR, así que no te pierdes. Además, eres precavido y siempre te informas antes de salir de las rutas y por ello llevas un mapa encima o en el móvil. No te vas a perder.

El móvil, a tope de batería

A veces, aunque hayas tomado todas las precauciones necesarias antes de emprender la marcha, puede suceder que te pierdas o tengas un accidente, en ese caso un móvil te puede salvar la vida. Por eso siempre que sales a la montaña lo llevas al 100% de batería y evitas usarlo para cosas sin sentido. Siempre avisas a alguien de la ruta que vas a hacer, para que en el caso de que no regreses, puedan dar la señal de alarma.

Los libros de aventuras en la montaña pueblan tu biblioteca

Entre los libros de tu biblioteca física o virtual sobresalen en número los dedicados a expediciones de montaña, ya sean de hechos históricos como de hazañas más contemporáneas. Tampoco faltan las guías de excursiones por niveles y las guías de viaje.

Conoces el nombre de todos los picos

Quizá es porque lo hayas leído en algún libro de tu biblioteca o porque lo sepas de tantas veces que has ido a los lugares, pero sueles ser la típica persona que ya desde lejos va avisando a todos los compañeros de excursión de cómo se llaman cada uno de los picos del contorno. Sabes sus nombres, su altura y los caminos para subir a ellos.

Amas los deportes de aventura

En casi el 99,9% de los casos, los amantes de la montaña adoran los deportes de aventura que se pueden realizar en la misma. Escalada, rafting, barranquismo… ¿Cuál es el tuyo?

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