No queda nada para San Valentín. ¿Qué tal hacer un viaje en honor al santo? Si no tenéis dinero, no os preocupéis, ya que bien planificada, una escapada puede salir económica. Así que sacad calculadora, papel y boli, y haced cuentas para poder disfrutar de algunos de los destinos que os recomendamos para disfrutar en pareja el próximo 14 de febrero.

Con Romeo y Julieta

Seguro que deseáis que vuestro amor no tenga un final parecido al de Romeo y Julieta, sin embargo, sí que queréis sentir la pasión de estos dos enamorados que la literatura sitúa en la ciudad italiana de Verona.

Verona respira romanticismo por su arquitectura tallada a lo largo de siglos de historia, tal es así que ha recibido el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Destaca su anfiteatro romano que se mantiene en pie o el  Castello Scaligero del siglo XIV.

Verona respira romanticismo

No obstante, si sois una pareja de enamorados, no podéis dejar de visitar la casa de Julieta, situada en el número 27 de la Vía Capello. Allí descubriréis el amor en mil idiomas, ya que los enamorados dejan sus mensajes en forma de cartas o pintadas. Éstas se retiran dos veces al año, el 13 de febrero y el 15 de septiembre (un día antes del cumpleaños de Julieta). Si os dais prisa seréis de los primeros que entreguéis el mensaje el día 14 de febrero.

No olvidéis de tocarle el pecho derecho a la escultura de Julieta, ya que os dará suerte en el amor. Podéis viajar en avión a Milán, que está a 167 kilómetros y desde allí ir en tren a Verona o alquilar un vehículo. Para alojarse, podéis echar un ojo nuestros hoteles.

Las ciudades más románticas

En esta lista de propuestas no podía faltar un clásico del amor. ¿Lo adivináis?

Seguro que dudáis entre dos, así que para no haceros quedar mal, hablaremos de ambos. París y Roma. 

Dos destinos unidos a la pasión. París rezuma romanticismo en cada esquina. Hasta la voz del metro os parecerá melodiosa. Lo más romántico de París es pasear por sus calles, acercarse al Louvre y sus jardines, tumbarse en el césped que hay a los pies de la Torre Eiffel, brindar con vino en un restaurante de Montmatre o simplemente degustar un rico plato de cocina francesa. Podéis reservar habitación en barrios como Le Marais y empezar la mañana desayunando en la Plaza de los Vosgos.

¿Qué decir de Roma?

Una ciudad retratada por el cine, cuyos rincones invitan a disfrutar de la belleza. Lo mejor es alejarse del tráfico y de las calles más transitadas para perderse en lugares como el barrio del Trastevere. Este rincón está separado del resto por el río Tíber y en su interior os esperan calles adoquinadas y serpenteantes, llenas de restaurantes sabrosos y tiendas de artesanía originales.

Roma tienen un encanto especial

Podéis pasear y probar los famosos helados italianos. Y ya que estáis en el Trastevere no os dejéis de ver San Pietro in Montorio, con su templete de Bramante. Hoy en día allí se encuentra la Academia de España en Roma. Elegid un buen hotel y desconectad del día a día.

El lago del amor

Otro destino hermoso que os invitará a estar de buen humor es la ciudad belga de Brujas. Allí, os espera una arquitectura con encanto.

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Imagen: JJ Merelo (Flickr)

Se dice que la vista más bonita de este enclave se tiene desde las barcas que recorren sus canales. ¿Os apetece subiros a la barca? Existen cinco embarcaderos, donde podréis zarpar.

Dejaros sorprender y mecer por el vaivén de las aguas. Después, recorrer sus calles, deteneos en alguna de sus bombonerías y compartid risas delante de un chocolate belga. También podéis cenar en alguno de sus restaurantes más cucos, situados en el casco histórico, o improvisar una cena romántica en la terraza del hotel, bajo la luz de las estrellas y el resplandor de una ciudad que os cautivará. Podéis volar hasta Bruselas y desde allí coger un tren a Brujas, la frecuencia es bastante alta. Junto a la estación se ubica el Minnewaterpark o parque del Lago del Amor. ¿Qué mejor manera de empezar el viaje que reservando una romántica habitación?

Mar y naturaleza en estado puro

Nuestra última idea, se aleja de la vida urbana para respirar la tranquilidad del mar y la naturaleza. ¿Conocéis la ruta del Flysch? En Guipuzcoa, entre la costa de Deba a Zumaia, se encuentra un curioso y bello fenómeno geológico dentro del Geoparque Costa Vasca.

Se le conoce como flysch y se refiere a la plataforma costera que aparece delante de un acantilado cuando la marea baja. Es impresionante la forma de los surcos que se han formado por la erosión del mar durante miles de años. Merece la pena pasear por la zona.

Podéis llevaros un pic-nic y degustarlo en el Geoparque. También podéis contratar alguna excursión en la oficina de turismo de Deba o Zumaia para recorrer en barco el área o hacer una visita guiada. El paisaje os marcará. No os olvidéis la ropa de abrigo, y de mirar la meteorología antes de viajar. Para dormir, podéis reservar habitación en las cercanías del Geoparque Costa Vasca y disfrutar de la magia de la costa guipuzcoana, ideal para una cena romántica.

También os recomendamos que echéis un vistazo a nuestras ofertas de San Valentín. ¡Sorprended a vuestra pareja con un viaje romántico!