Si no se prepara un viaje, éste puede resultar muy caro. Sin embargo, si se planifica y se busca un destino adecuado, viajar puede salir muy barato a la par que enriquecedor en muchos aspectos. Para celebrar este Día Mundial del ahorro, os vamos a proponer destinos económicos a los que ir este otoño. ¿Estáis dispuestos a acompañarnos?

Día Mundial del AhorroOporto

En avión Oporto está aquí al lado. No da tiempo ni a echarse una cabezada entre el despegue y el aterrizaje. La segunda ciudad más grande de Portugal no tiene nada que envidiar a Lisboa. Todos quienes la visitan quedan encantados por alguna razón u otra. Oporto es decadente, pero también moderna. Es una ciudad que hay que vivirla, en la que la prisa no tiene cabida. Para poder saborearla hay que cruzar el impresionante puente Don Luis I. Al otro lado del majestuoso Duero está Vila Nova de Gaia con sus bodegas de vino de Oporto. Sentarse al atardecer con una copita, observando el relieve de la ciudad es una propuesta económica que no debéis dejar de hacer. Al otro lado vislumbraréis cómo se divierten los portugueses en la zona de la Ribera. También adivinaréis la sombra del Palacio de la Bolsa y las torres de la Catedral. Además, a su encanto hay que sumar unos precios muy económicos, que permiten disfrutar de la Oporto sin privarse de ningún capricho.

Segovia

La historia espera en este municipio castellano, a pocos kilómetros de Madrid. Sus recovecos y callejones resguardan del frío, pero los segovianos no sólo luchan así contra las inclemencias meteorológicas, sino que su gastronomía ayuda a entrar en calor. Lo mejor es sentarse en alguno de sus restaurantes para probar el tradicional cochinillo. Con el estómago lleno aguardan numerosos enclaves a los que se llega fácilmente a pie. ¿Qué se puede ver? La lista es larga. Desde el impresionante Acueducto romano a la entrada del casco antiguo a la Catedral, conocida como la Dama de las Catedrales por su belleza. Tampoco tiene nada que envidiar el Alcázar de Segovia, un edificio que se puede inspeccionar con tours guiados en los que se descubren los secretos que ocurrieron entre sus paredes. Si se quiere andar se puede pasear por el camino natural del Eresma. Aunque otra idea es recorrer Segovia en bicicleta, ya que el propio ayuntamiento cuenta con un servicio de alquiler de estos vehículos.

Segovia turismo

Bruselas

Otra ciudad a la que es muy fácil y barato llegar en avión es Bruselas, el corazón de Europa. La arquitectura de la Grand Place embelesa al visitante que puede sacar cientos de fotos buscando cada detalle que ofrece el lugar. No obstante, Bruselas es mucho más que una plaza, es una urbe con vida, bares, museos, restaurantes, parques y mucho cómic. Los amantes de la bande dessinée además de encontrar numerosas tiendas con tebeos, podrán pasear por la ciudad para descubrir los murales que pintan sus edificios e incluso aprender sobre la historia de las viñetas en el Museo del cómic. Tampoco hay que dejar de hacer peregrinaje hasta el Mannenken Pis, todo un símbolo de Bruselas o desplazarse hacia las afueras para conocer el otro emblema de la ciudad, el Atomium. Pasear por el Barrio Europeo puede que haga que os crucéis con funcionarios y políticos que acuden a los principales edificios de la Unión Europea, entre los que se encuentra el mismo Parlamento Europeo. Otra opción es visitar la Galerías Saint Hubert para viajar atrás en el tiempo hacía una época de elegancia. Por último, nuestra recomendación: Conocer el arte de Magritte, en su museo.

Toulouse

En Toulouse se puede respirar todo el aroma de Francia, a mejor precio que en París. Por si fuera poco, desde hace un tiempo, se puede llegar en AVE, lo que ahorra mucho tiempo a los viajeros. Esta ciudad con más de dos mil años de historia tiene un encanto especial y además puede presumir de un gran ambiente, puesto que la comunidad de estudiantes universitarios es muy amplia. Se la conoce como la Villa Rosa y es que el color de sus edificios arroja esa tonalidad. No hay canteras cerca, por lo que el ladrillo es el elemento principal de construcción, dotando al lugar de una imagen propia. Allí, cruzada por el Garona, se ha desarrollado la vida. Hay que dejarse caer por la plaza de Capitole, donde se ubica el edificio con el mismo nombre, hoy en día sede del Ayuntamiento y del Teatro Nacional. Frente a él se pueden conocer los acontecimientos más importantes que aquí han ocurrido gracias a unas pinturas que recorren unos porches. También hay que visitar durante la estancia el Convento de los Jacobinos, una joya arquitectónica de arte gótico del Languedoc, la Iglesia de la Daurada y la Basílica románica de St. Sernin. Para los que les guste la ciencia, una joranada en La Cité de l´espace les encantará.

Córdoba

No es época de flores, pero Córdoba sigue teniendo esa gracia que atrae a turistas durante todas las épocas del año. Su clima la hace muy atractiva. A ello hay que sumar los buenos precios de sus alojamientos económicos y de sus restaurantes y bares que, con salmorejo o sin él, hacen que disfrutar de la gastronomía salga muy barato. Es una ciudad amable para patearla. Dispone de un patrimonio arquitectónico e histórico único que tiene a la Mezquita de Córdoba como principal reclamo. Sin embargo, cuenta con más monumentos que merecen la pena visitar como los Reales Alcázares de los Reyes Católicos, la Sinagoga (en el barrio judío) y las Caballerizas Reales. Fuera de la frontera urbana sorprenden las ruinas de Medina Azahara, la ciudad que Abd-al Rahman III construyó a los pies de Sierra Morena. Para visitarla se puede ir en coche o existe un bus turístico, que hay que contratar en las oficinas de turismo de Córdoba.

Edimburgo

Muchos la definen como una ciudad de cuento, con su castillo en lo alto, sus calles empedradas, sus verdes parques, sus cementerios en el centro… Edimburgo es única en Reino Unido, tanto por el ambiente que vive como por el carácter de sus habitantes. Cierto es que no es un destino muy barato, pero ahora mismo con la caída de la libra esterlina, puede ser un momento propicio para viajar hasta Escocia. En verano es temporada alta, así que viajando en otoño, la cosa estará más tranquila y se podrá pasear más relajadamente por los rincones y calles de Edimburgo. No os olvidéis del chubasquero porque la lluvia es un habitante más y puede aparecer cuando menos lo esperéis. Poneros calzado cómodo para recorrer la Royal Mile e ir desde el Castillo de Edimburgo hasta el Palacio Holyroodhouse (residencia oficial de la Reina de Inglaterra en Escocia). Y si llueve a cántaros siempre se puede visitar alguno de sus museos, donde hay mucho por descubrir.