Elaboradas, simples, castizas, vanguardistas, abundantes, mínimas… muchos son los adjetivos que pueden denominar a las tapas españolas, una tradición cultural muy arraigada que permite, además de darle un pequeño premio al estómago, disfrutar del contacto con amigos y familiares.

Ir de tapas es una acción social que nos da la oportunidad conocer el estado de nuestra política, de nuestro equipo de fútbol e incluso de lo que le ha ocurrido al famoso de turno. A continuación os recomendamos unas cuantas ciudades españolas donde ir de tapas es uno de los atractivos más destacables de los muchos que ofrecen.

tapas o pintxos

San Sebastián

Un buen txacolí para rematar el bocado es el complemento ideal.

La primera en la lista es San Sebastián. La capital guipuzcoana es un ejemplo de buen gusto y de comida elaborada. Sus tapas no son sencillas. Si entras en hora punta en alguno de sus bares del casco antiguo, aparte de unos buenos camareros, te recibirán ansiosas numerosas tapas que se amontonan bien ordenadas sobre la barra del bar.

Es difícil elegir cuál coger, así que tentando a la suerte o pidiendo consejo al camarero, seguro que querréis probar más de una. Un buen txacolí para rematar el bocado es el complemento ideal. La mayoría de los bares se concentran entre la playa de La Concha y el río Urumea. Para dormir, echad un vistazo a los hoteles en San Sebastián.

Ávila

Los bares son generosos con sus tapas

Una ciudad que sorprende por la calidad de su gastronomía es Ávila. Además de los buenos chuletones y de las famosas yemas de Santa Teresa (santa abulense), en esta población de Castilla y León, los bares son generosos con sus tapas. Es típico pedir una consumición para beber y que te obsequien con una tapa o dos de acompañamiento. Suelen ser sencillas, pero sabrosas. Sobre todo veréis en vuestros platos chorizos, patatas, longanizas… Encontraréis bares dentro de la murallas y en los alrededores. Después de unas cuantas tapas, podréis hacer la digestión en un hotel en Ávila.

Granada

Se puede cenar perfectamente yendo de bar en bar

Otro lugar famoso por sus raciones abundantes cuando se va de tapeo es Granada. Aparte de la belleza que se respira en sus calles, el olor a comida sale de los establecimientos para invitar a los viandantes a entrar a por un tentempié. Al igual que en Ávila, en Granada, con cada consumición, el bar premia a sus clientes con una tapa o una ración. Se puede cenar perfectamente yendo de bar en bar, pidiendo una bebida y degustando las tapas que la acompañan. Lo mejor es que es bastante económico y por poco dinero os podréis quedar satisfechos. Una buena opción es dejarse caer por la calle San Matías, por la Plaza Nueva o por la zona del Ayuntamiento. Elegid fecha y reservad una habitación en Granada.

Salamanca

Sus tapas son sobre todo de productos de la zona

Salamanca es otro buen destino para tapear. Debido a que es una ciudad universitaria, el precio de las tapas no es caro y en la mayor parte de los establecimientos la tapa entra con la consumición. Sus tapas son sobre todo de productos de la zona. Es fácil encontrarse con una tostada de jamón de guijuelo, de salchichón ibérico o de farinato (un producto típico de Ciudad Rodrigo). Podréis pasear por el centro y dejaros sorprender por los edificios de la Universidad, los palacios y las Catedrales o salir un poco del casco antiguo para ir al calle Van Dyck, lugar donde tapean los salmantinos. Y por supuesto, no podéis dejar de visitar la Plaza Mayor de noche, antes de retiraros a dormir al hotel.

Madrid

La cantidad de bares, de todos los estilos, hacen que sea complicado elegir dónde ir

Por último, os podréis dirigir a Madrid. La capital del país es también un sitio idóneo para ir de tapas. La cantidad de bares, de todos los estilos, hacen que sea complicado elegir dónde ir. Hay numerosas zonas de tapeo en Madrid como Chamberí, Cava Baja, Chueca, Lavapiés, Huertas… La variedad se extiende también a los productos que se ofrecen. Se puede encontrar desde una sabrosas bravas, a unos callos a la madrileña, pasando por montaditos de jamón batido para acabar en tapas realizadas con cocina molecular. Definid vuestro estilo y probad varios establecimientos, será toda una aventura para vuestro paladar. Para alojaros, podéis escoger un hotel céntrico.