No hay nada más divertido y entretenido que hacer un muñeco de nieve en invierno. Eso sí, para poder realizarlo debéis estar en un punto geográfico en el que la nieve haya cuajado; así que decidid dónde quieres ir y reservad vuestro alojamiento en la nieve con Centraldereservas.com. Si es vuestra situación, ¿os animáis a hacer uno grande? Puede llevar varias horas y no vivirá para siempre, pero el rato de diversión no os lo quitará nadie. Además, si tenéis niños, ya sean hijos, nietos o sobrinos, ellos se lo pasarán genial y estimularéis su lado más creativo. Allá vamos con nuestro snowman particular.

Muñeco de nieve

Escoger nieve blanda y limpia

Es el primer paso. Queremos hacer nuestro muñeco y para ello tenemos que elegir la mejor nieve. Lo más recomendable es que no esté muy dura, ya que si no, no le podremos dar forma. Tampoco puede estar especialmente blanda, sino se derretirá rápidamente. También es importante que esté limpia, para evitar que nos quede un muñeco lleno de suciedad.

¿Dónde colocar el muñeco?

Igual de importante que elegir una nieve adecuada, es saber dónde va a vivir nuestro muñeco. Hay que decantarse por un lugar donde no moleste a nadie, pero que se pueda ver. ¡Ya que lo hacemos, que se luzca! También es recomendable evitar zonas donde dé mucho el sol o donde haya salida de humos, ya que sino su vida será mucho más corta de lo que deseamos.

Realizar bolas independientes

Los muñecos de nieve tradicionales están compuestos por dos o tres bolas de nieve. Lo primero que tenéis que decidir es de cuántas bolas lo queréis. Las tendréis que hacer de manera independiente, siendo la que está el parte baja la más amplia y resistente, ya que será la que soporte el peso de todo el muñeco. Colocarla con cuidado. Para ello llevadla rodando, así se le sumará más nieve y conseguiréis que quede más compacta. El tamaño ideal es de 50 centímetros, pero dependerá de cómo queráis que sea de grande el muñeco final.

Muñeco de nieve

Usar una rampa para la parte superior

Las bolas superiores serán proporcionalmente más pequeñas que la base. Igualmente tienen que tener la misma consistencia y forma. Es probable que pesen demasiado y que al intentar auparlas con las manos o bien se os estropeen o bien os duela después la espalda. Nuestro consejo es que cojáis una madera o alguna superficie lista que os pueda servir como rampa para poder colocarlas de manera sencilla y sin que se rompan o os rompáis. Este paso lo tendrán que hacer sólo los adultos.

Conseguir que se unan

Una vez hecha la estructura hay que asegurarse de que no se van a caer. Para ello dadle forma al muñeco con las manos y haced que los cuerpos se apelmacen para estar bien unidos. Por supuesto, usad guantes que os ayudarán y evitarán el dolor de manos por el frío. Un truco para que se mantengan es que el muñeco de nieve tenga esqueleto. ¿Qué esqueleto? Un palo de un árbol o un palo de escoba podría servir (si es de escoba cuando se derrita tendréis que retirarlo para no ensuciar el medio ambiente). Igualmente, con unas ramas podéis emular sus brazos. Así tendrá una imagen más humana.

Darle identidad

Una vez hecho el cuerpo, hay que decidir quién es ese muñeco. ¿Será muñeco o muñeca? Pensad un nombre y a partir de ahí, lo decoraremos de una manera u otra. Para la cabeza lo típico es ponerle una zanahoria como nariz, unos botones grandes o unas piedras como ojos y una rama como sonrisa. Le podéis poner sobre la cabeza un sombrero o un gorro viejo que tengáis por casa. Y como toque final le podéis poner unas gafas de sol, que después no queráis volver a utilizar.

consejos para hacer un muñeco de nieve

Abrigar al muñeco

Aunque sea irreal y los muñecos solamente tomen vida en las películas, ponerle una bufanda y un cuerpo para que no pase frío. La bufanda si es de color llamativo se verá más. Como cuerpo podéis ponerle unos botones que emulen a una chaqueta. Otra opción si queréis que sea un muñeco elegante es ponerle una corbata, le dará glamour.

Admirar la obra

Una vez vestido, habréis acabado con el muñeco de nieve. Así que aprovechad estos primeros momentos para hacerle todas las fotos que queráis. De frente, de lado, de espaldas. ¿Cómo os ha quedado? Si os animáis, compartid la foto con nosotros en vuestras redes sociales etiquetando a Centraldereservas.com para que podamos ver vuestra obra magna.

consejos para hacer un muñeco de nieve

Saber que es efímero

Todo tiene su principio y su final. Así que hay que decirle a los niños y ser conscientes de que el muñeco sólo estará un tiempo entre nosotros. Así cuando se derrita no será tan triste. Siempre nos quedarán las fotos y el recuerdo de una mañana o una tarde muy divertida.

Y vosotros, ¿queréis hacer vuestro propio muñeco de nieve? Reserva ya tu alojamiento en la nieve y… ¡a disfrutar!