Es difícil escoger sólo 10 pueblos con encanto en España, ya que por suerte existen muchísimos a lo largo y ancho del territorio. Su carácter único y su pasado, hacen de cada uno un lugar especial, que esconde un secreto, desvelado sólo a unos pocos. En esta visita dejamos atrás aviones y trenes y nos subimos al coche para hacer un viaje a los pueblos más bonitos de España. ¿Preparados? Allá vamos.

Baeza, Jaén

Primera parada: Baeza. Empezamos con una localidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no nos extraña cuando ponemos el pie en su casco antiguo. Hay que estar muy atento para descubrir todos los detalles de sus plazas, torres y palacios. Destacan lugares como el propio Ayuntamiento, la antigua Universidad, la Catedral, la plaza del Pópolo o el Arco de Villalar. Aprovechad también para tomar pan con aceite de la tierra y disfrutad del carácter de sus vecinos.

Cudillero, Asturias

Ahora damos un salto al norte. La luz cambia, los colores se vuelven más intensos, el mar aparece. Hemos llegado a Cudillero, un pueblo con el auténtico sabor marinero de Asturias, un rincón que impresiona. Sus coloridas casas descienden escalonadamente hacia el mar, creando en el visitante una sensación de grandeza. Sacad la cámara e inmortalizad el momento. Después, podéis sentaros en alguno de sus restaurantes a comer pescado fresco o acercaros hasta el Palacio de los Selgas.

Ronda, Málaga

Regresamos al Sur. Ronda, en la provincia de Málaga, se ha ganado por sí sola el derecho a estar en esta lista. Ubicada a pocos kilómetros de la Costa del Sol, su situación y su patrimonio hacen de ella un lugar único. El pueblo está dividido en dos por el Tajo, un desfiladero de infarto que cruza el Puente Nuevo a más de 100 metros de altura. Parece mentira que todo se sostenga, pero así es. Su plano nos muestra su pasado árabe y medieval, sus casitas blancas y numerosos puntos de interés turístico que no os podéis perder.

Trujillo, Cáceres

Este pueblo vio nacer nada más y nada menos que a Francisco Pizarro. En plena Extremadura no hay que perderse su Plaza Mayor, considerada como una de las más bonitas del país. Pero además su trazado laberíntico os sumergirá en la historia de la ciudad viendo la riqueza de aquellos que marcharon a América y volvieron con oro para construir hermosos palacios de lo que aún podemos disfrutar a día de hoy. Probad la gastronomía en cualquiera de sus restaurantes.


Cadaqués, Girona

Damos otro salto en geografía y paisaje. Del interior de Extremadura pasamos a la Costa Brava catalana. Cadaqués, en el cabo de Creus, nos aguarda con su casco impoluto y las olas del Mediterráneo meciendo las barquitas de los pescadores. Este pueblo enamoró a Salvador Dalí. Cuando veáis un atardecer en su playa, sabréis el porqué.

 

Alcalá del Júcar, Albacete

De nuevo viajamos al interior para introducirnos en un pueblo que parece sacado de las líneas de un cuento de princesas. Alcalá del Júcar se reparte en los alrededores del castillo árabe que corona el conjunto en lo alto de una colina. Paseando os daréis cuenta de que antes de los árabes ya pasaron por aquí los romanos, puesto que dispone de un puente romano para cruzar el Júcar. A todo ello, hay que sumar el paisaje, abierto a recibirnos con los brazos abiertos para practicar deportes de aventura.

 

Tarazona, Zaragoza

Más al norte se sitúa la localidad de Tarazona, en la provincia de Zaragoza. Está muy cerca del Monasterio de Veruela, lugar de inspiración de Gustavo Adolfo Béquer. En pleno Moncayo, Tarazona nos descubre su pasado en el que judíos, árabes y cristianos vivían en paz en sus calles. No hay que perderse la impresionante Catedral, recientemente restaurada, una joya arquitectónica que mezcla gótico francés, mudéjar aragonés y toques renacentistas.

 

 

Santillana de Mar, Cantabria
Regresamos al Atlántico y nos detenemos en Cantabria para observar todo lo que Santillana de Mar tiene que ofrecernos. Poneros calzado cómodo porque merece mucho la pena patear sus calles de arriba abajo y de abajo arriba. Así veréis monumentos como la colegiata de Santa Juliana o las torres de Merino y Don Borja. Si tenéis tiempo, las Cuevas de Altamira no están lejos, eso sí, visitaréis la réplica. Y si lleváis el bañador en las cercanías podréis refrescaros en playas como Santa Justa o Ubiarco.

 

Sigüenza, Guadalajara

En plena Castilla se localiza esta villa medieval que os transportará rápidamente en el tiempo. Cerca de Madrid, es un buen destino para desconectar del tráfico de las ciudades. Lo mejor es perderse por su casco y observar las fachadas de los monumentos y por supuesto, no perderse ni la Plaza Mayor, ni la Catedral, ni el Castillo. Una idea es que estéis aquí cuando anochezca, ya que la iluminación embellece todavía más el lugar.

Mogarraz, Salamanca

Ubicado en el corazón del Parque Natural de Las Batuecas, en la sierra de Francia, es nuestra última parada. Está declarado como Conjunto Histórico Artístico y es que ha conservado su casco gracias a su aislamiento natural. Una curiosidad, además de la propia arquitectura per se, es que en las paredes de las casa descubriréis los retratos de los vecinos, que pintó el artista Maillo para que los habitantes de Mogarraz no cayeran en el olvido. Un pueblo que os sorprenderá.

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Y vosotros, ¿qué pueblo nos recomendáis para una escapada por España?