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Archivo para la categoría ‘Turismo cultural’

10 pueblos con encanto en España

05 de mayo, 2017

Es difícil escoger sólo 10 pueblos con encanto en España, ya que por suerte existen muchísimos a lo largo y ancho del territorio. Su carácter único y su pasado, hacen de cada uno un lugar especial, que esconde un secreto, desvelado sólo a unos pocos. En esta visita dejamos atrás aviones y trenes y nos subimos al coche para hacer un viaje a los pueblos más bonitos de España. ¿Preparados? Allá vamos.

 

Baeza, Jaén

Primera parada: Baeza. Empezamos con una localidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no nos extraña cuando ponemos el pie en su casco antiguo. Hay que estar muy atento para descubrir todos los detalles de sus plazas, torres y palacios. Destacan lugares como el propio Ayuntamiento, la antigua Universidad, la Catedral, la plaza del Pópolo o el Arco de Villalar. Aprovechad también para tomar pan con aceite de la tierra y disfrutad del carácter de sus vecinos.

 

 

 

Cudillero, Asturias

Ahora damos un salto al norte. La luz cambia, los colores se vuelven más intensos, el mar aparece. Hemos llegado a Cudillero, un pueblo con el auténtico sabor marinero de Asturias, un rincón que impresiona. Sus coloridas casas descienden escalonadamente hacia el mar, creando en el visitante una sensación de grandeza. Sacad la cámara e inmortalizad el momento. Después, podéis sentaros en alguno de sus restaurantes a comer pescado fresco o acercaros hasta el Palacio de los Selgas.

 

 

Ronda, Málaga

Regresamos al Sur. Ronda, en la provincia de Málaga, se ha ganado por sí sola el derecho a estar en esta lista. Ubicada a pocos kilómetros de la Costa del Sol, su situación y su patrimonio hacen de ella un lugar único. El pueblo está dividido en dos por el Tajo, un desfiladero de infarto que cruza el Puente Nuevo a más de 100 metros de altura. Parece mentira que todo se sostenga, pero así es. Su plano nos muestra su pasado árabe y medieval, sus casitas blancas y numerosos puntos de interés turístico que no os podéis perder.

Trujillo, Cáceres

Este pueblo vio nacer nada más y nada menos que a Francisco Pizarro. En plena Extremadura no hay que perderse su Plaza Mayor, considerada como una de las más bonitas del país. Pero además su trazado laberíntico os sumergirá en la historia de la ciudad viendo la riqueza de aquellos que marcharon a América y volvieron con oro para construir hermosos palacios de lo que aún podemos disfrutar a día de hoy. Probad la gastronomía en cualquiera de sus restaurantes.


Cadaqués, Girona

Damos otro salto en geografía y paisaje. Del interior de Extremadura pasamos a la Costa Brava catalana. Cadaqués, en el cabo de Creus, nos aguarda con su casco impoluto y las olas del Mediterráneo meciendo las barquitas de los pescadores. Este pueblo enamoró a Salvador Dalí. Cuando veáis un atardecer en su playa, sabréis el porqué.

 

Alcalá del Júcar, Albacete

De nuevo viajamos al interior para introducirnos en un pueblo que parece sacado de las líneas de un cuento de princesas. Alcalá del Júcar se reparte en los alrededores del castillo árabe que corona el conjunto en lo alto de una colina. Paseando os daréis cuenta de que antes de los árabes ya pasaron por aquí los romanos, puesto que dispone de un puente romano para cruzar el Júcar. A todo ello, hay que sumar el paisaje, abierto a recibirnos con los brazos abiertos para practicar deportes de aventura.

 

 

Tarazona, Zaragoza

Más al norte se sitúa la localidad de Tarazona, en la provincia de Zaragoza. Está muy cerca del Monasterio de Veruela, lugar de inspiración de Gustavo Adolfo Béquer. En pleno Moncayo, Tarazona nos descubre su pasado en el que judíos, árabes y cristianos vivían en paz en sus calles. No hay que perderse la impresionante Catedral, recientemente restaurada, una joya arquitectónica que mezcla gótico francés, mudéjar aragonés y toques renacentistas.

 

Santilla de Mar, Cantabria
Regresamos al Atlántico y nos detenemos en Cantabria para observar todo lo que Santilla de Mar tiene que ofrecernos. Poneros calzado cómodo porque merece mucho la pena patear sus calles de arriba abajo y de abajo arriba. Así veréis monumentos como la colegiata de Santa Juliana o las torres de Merino y Don Borja. Si tenéis tiempo, las Cuevas de Altamira no están lejos, eso sí, visitaréis la réplica. Y si lleváis el bañador en las cercanías podréis refrescaros en playas como Santa Justa o Ubiarco.

 

 

Sigüenza, Guadalajara

En plena Castilla se localiza esta villa medieval que os transportará rápidamente en el tiempo. Cerca de Madrid, es un buen destino para desconectar del tráfico de las ciudades. Lo mejor es perderse por su casco y observar las fachadas de los monumentos y por supuesto, no perderse ni la Plaza Mayor, ni la Catedral, ni el Castillo. Una idea es que esteis aquí cuando anochezca, ya que la iluminación embellece todavía más el lugar.

 

 

Mogarraz, Salamanca

Ubicado en el corazón del Parque Natural de Las Batuecas, en la sierra de Francia, es nuestra última parada. Está declarado como Conjunto Histórico Artístico y es que ha conservado su casco gracias a su aislamiento natural. Una curiosidad, además de la propia arquitectura per se, es que en las paredes de las casa descubriréis los retratos de los vecinos, que pintó el artista Maillo para que los habitantes de Mogarraz no cayeran en el olvido. Un pueblo que os sorprenderá.

Y vosotros, ¿qué pueblo nos recomendáis para una escapada por España?

 

 

 

Las 5 catedrales más bonitas de España

14 de abril, 2017

España es un país tradicionalmente católico. Por eso, a lo largo y ancho de su territorio, se pueden encontrar un sinfín de iglesias de los más diversos estilos que corresponden a cientos de años de historia. Entre todas ellas destacan por importancia y belleza las cinco catedrales que os mostramos en esta entrada. ¿De cuáles se trata? ¡Seguid leyendo para descubrirlas!

Catedral de Burgos

Catedral de Burgos, España.

En el norte del país nos aguarda uno de los ejemplos más representativos del gótico español. Nos referimos a la impresionante Catedral del Burgos, un templo en el que se observan dos tipos de gótico, uno clásico (siglos XIII y XIV) y otro flamigero (que se deja ver en las hermosas agujas que rematan unas torres de 84 metros de altura). A estos se suman otros estilos posteriores como el renacentista o el barroco. Además es la única catedral de España que tiene reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad de manera independiente, es decir, sin estar unida al resto del casco antiguo de la ciudad. Cuando la veáis por fuera descubriréis una fachada que os puede recordar a la Catedral de París, donde no falta el rosetón. Una vez traspaséis su puerta, la grandeza y amplitud de sus tres naves os harán que inevitablemente alcéis la cabeza para ver las bóvedas tanto de las zonas principales como de las capillas. Cada una de las capillas tiene su propio estilo, destacando algunas como la Capilla de Santa Tecla.

El horario para visitarla es de 9:30 a 19:30 desde el 19 de marzo hasta el 31 de octubre y de 10:00 a 19:00, el resto del año. El precio de la entrada es de 7 euros, aunque existen descuentos para determinados grupos de edad.

Catedral de Mallorca

Catedral de Palma de Mallorca, Baleares, España.

La siguiente catedral tiene la suerte de mirar al mar. La Catedral-Basílica de Santa María de Palma de Mallorca, también conocida como La Seu, es una construcción religiosa de extrema belleza, en la que queda reflejada todo el esplendor del gótico levantino. Entre sus elementos más destacados se puede observar su rosetón, que es original y que sustenta el título de ser el rosetón original de mayor tamaño de todas las catedrales góticas europeas, gracias a sus 13 metros de diámetro. Igualmente, presume también de tener una nave central de gran altura que alcanza nada más y nada menos que 44 metros. Su interior corresponde al estilo hallenkirche, es decir, dispone de tres naves sin girola, ni crucero.

Para realizar la visita al templo, lo mejor es que os informéis sobre el horario de la Catedral de Mallorca. Si pisáis la isla, no os la podéis perder.

Catedral de Córdoba

Catedral de Córdoba, España.

La Catedral de Córdoba la conoceréis seguramente por el nombre de Mezquita de Córdoba, y es que este lugar de culto musulmán fue reconvertido en templo cristiano tras la Reconquista. A día de hoy, la Mezquita-Catedral de Córdoba es uno de los monumentos más visitados no sólo de la ciudad, sino de toda Andalucía. En el edificio descubriréis una mezcla de movimientos artísticos donde se dejan ver el estilo omeya, el gótico, el renacentista y el barroco. Quizá la parte más conocida es su gran sala con columnas y arcadas bicolores. Un espacio único, con más de 1000 columnas ya arcos de herradura que crean una sensación difícil de olvidar. Tampoco hay que perderse otros lugares como el relajante Patio de los Naranjos, la Puerta de San Esteban, el Mirhab, la Capilla Mayor, la Capilla Real o la Torre de la Mezquita-Catedral.

Los horarios los podéis consultar en la página oficial de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Además, está bien saber que de lunes a sábados, de 8:30 a 9:30, se podrá visitar el monumento gratuitamente.

Catedral de Santiago

Catedral de Santiago-de-Compostela

En lo alto de la hermosa plaza del Obradoiro se erige el destino de muchos peregrinos, la Catedral de Santiago. Hayáis hecho o no el Camino de Santiago, cuando lleguéis a la plaza y la veáis frente a vosotros, sentiréis algo por dentro. Este templo tiene un tamaño que impresiona. Pero no sólo os llamará la atención la altura de sus torres (74 metros), sino que si os fijáis en los detalles sacaréis grandes enseñanzas de la visita. Un punto indispensable es el Pórtico de la Gloria, obra cumbre de la escultura románica. En él descubriréis más de 200 figuras que narran el Pecado original, Redención y Juicio Final. Otro clásico de la Catedral es el Botafumeiro, un incensario usado desde la Edad Media, que necesita a ocho personas para poder moverse. Se puede ver en fechas concretas, así que es mejor que consultéis antes de ir para saber si va ser posible verlo en acción.

Podéis consultar los horarios del templo y las diferentes opciones de visita. La entrada a la Basílica es libre y se puede acceder todos los días del año en horario de 7:00 a 20:30, no obstante si queréis ampliar la visita subiendo a las cubiertas o accediendo al museo deberéis de pagar una entrada.

Catedral de Salamanca

Catedral de Salamanca, España.

Cierra nuestra lista de sugerencias, la Catedral de Salamanca, otra joya que no hay que perderse si se pisa esta ciudad universitaria. Son dos Catedrales en una: la Catedral Vieja y la Catedral de Nueva. La primera es un monumento de los más destacados del románico español, con sus tres naves con crucero, sus bóvedas nervadas y sus ábisdes. Dentro hay ejemplos de escultura medieval y destaca su retablo mayor con pinturas del siglo XV. También se encuentra aquí, la Virgen de La Vega, patrona de la ciudad. Para ampliar la Vieja se construyó la Nueva, usando la característica piedra de Villamayor que la dota de ese color tan salmantino. Una vez vistas por dentro, hay que subir a las Torres Medievales de la Catedral de Salamanca para disfrutar de la panorámica. Si tenéis un poco de vértigo, igual es mejor que no subáis porque cuentan con 110 metros de altura. Aunque la verdad es que es una experiencia que merece la pena. Otro indispensable de la Catedral de Salamanca os llevará hasta la puerta de Ramos, en uno de sus laterales. Allí tendréis que afinar la vista para encontrar al famoso astronauta de la Catedral de Salamanca.

Para conocerla, mejor informaros sobre los precios de la entrada y los horarios de cada época del año.

Estos son solo algunos ejemplos de iglesias de gran belleza, pero España está lleno de templos de gran interés como la Basílica del Pilar de Zaragoza, la Sagrada Familia de Barcelona, la Catedral de Sevilla, la Catedral de Ávila, la Catedral de León o la de Segovia, entre otras muchas.

Museo Carmen Thyssen en Andorra

06 de abril, 2017

Desde el mes de marzo, Andorra cuenta con nuevo atractivo que sumar a su lista. ¿De qué se trata? De nada más y nada menos que del Museo Carmen Thyssen, el tercero de la baronesa y el primero fuera de España. ¿Qué tiene que ofrecernos? Nos acercamos a conocerlo de cerca.

Hotel Valira Escaldes Andorra hoy Museo Carmen Thyssen

Esta pinacoteca ocupa la planta baja del famoso y antiguo Hotel Valira, en la localidad de Escaldes-Engordany. Es un edificio con historia, construido en 1933, siendo uno de los centros termales clásicos del Principado. Presenta una arquitectura típica de la zona, con granito, lo que lo hace estar protegido como bien inmueble. Al traspasar su puerta, no encontraremos el movimiento típico de un hotel, no, sino que descubriremos el arte en estado puro.

El museo, preparado con 250 metros para las exposiciones, abre sus puertas para albergar muestras temporales anuales, más concretamente de 11 meses, constituidas por obras de la propia Colección Carmen Thyssen-Bornemisza. Una vez transcurrido el tiempo, se renovará el espacio con una apuesta artística diferente, con la finalidad de acercar a Andorra varios discursos estéticos.

Las previsiones apuntan a que este museo será uno de los principales focos de atracción del país y estiman que durante el primer año van a pasar por sus salas entre 50.000 y 60.000 personas para observar el arte de la baronesa y conocer obras destacadas dentro de su colección. La baronesa vive actualmente en el Principado, una de las razones, por las que se ha decidido por abrir este nuevo centro en tierras andorranas.

El precio de la entrada es de 9 euros, aunque hay descuentos especiales para determinados grupos. Con el ticket se incluye un servicio de audioguía para visitar la exposición, en el que se explican de manera detallada las obras más significativas en cada una de las salas. La audioguía se puede elegir en varios idiomas entre los que destacan el castellano, catalán, francés, inglés y alemán. Para visitarlo hay que saber que el museo abre de martes a sábado en horario de 10:00 a 19:00 y los domingos de 10:00 a 14:00. Los lunes es el día de descanso, así que no vayáis ese día hasta Escaldes-Engordany porque lo encontraréis cerrado. Igualmente, consultad el horario si vais a ir en un día festivo, no vaya a variar y os desplacéis hasta allí y no podáis disfrutar del museo.

Para llegar podéis o bien optar por ir en vuestro coche o en transporte público. Si elegís la primera opción no tendréis problemas en encontrar aparcamiento, ya que en Escaldes-Engordany hay parkings comunales de alrededor del museo. Si os decidís en ir en autobús podéis subir tanto al L1, L2, L3 o L4, todas esas líneas tienen parada a escasos 10 metros de la puerta del edificio. Asimismo se puede ir en taxi, ya que la estación más cercana se sitúa a 10 metros también.

Escenarios, primera exposición del Museo Thyssen Andorra

La primera de las muestras seleccionadas para inaugurar el museo se titula “Escenarios, De Monet a Estes. De Trouville a Nueva York” y es un recorrido por varias obras de la colección de la baronesa. Se podrán ver hasta 26 pinturas de artistas de renombre como Ramón Casas, Anglada Camarasa, Paul Gauguin y Richard Estes. Estos nombres corresponden a exponentes notables de la pintura de los siglos XIX y XX, quienes han plasmado en imágenes momentos de la vida cotidiana, detalles que les llamaron la atención en su época.

Paseando por el espacio, el visitante reconocerá diferentes estilos artísticos de los últimos siglos. Así se podrán disfrutar de cuadros de maestros del Impresionismo, Modernismo catalán, Impresionismo americano, Expresionismo. alemán, del Realismo social, del Cubismo, del Fauvismo, del Paisajismo y del Hiperrealismo americano. En ellos nos invitan a reconocer la libertad artística de los pintores y a descubrir la subjetividad en la que se reflejan los sentimientos de cada autor. Por suerte, para entender mejor la exposición, se pueden reservar visitas guiadas para grupos, además, claro está, de escuchar las propias explicaciones de la audioguía que nos entregarán en la entrada.

Igualmente, para facilitar la visita, el museo no ha olvidados las nuevas tecnologías y en la sala los visitantes encontrarán diferentes pantallas táctiles, donde se muestra información complementaria sobre los cuadros expuestos. Y si se va con niños, se puede preguntar por el proyecto “Edu Carmen Thyssen”, ya que el museo ha desarrollado un programa especial para colegios con actividades lúdicas y educativas para los más pequeños de la casa.

El Museo Carmen Thyssen se une una a la gran oferta cultural que existía ya en el Principado de Andorra. De hecho, este pequeño país alberga un total de 17 museos de diferente temática. Así, los que hagan una escapada a Andorra podrán no sólo disfrutar de su naturaleza tanto en invierno como en verano, sino también conocer más a fondo el lugar.  Si se mira la lista de museos se descubren algunos muy interesantes y curiosos como el Museo de la Moto, el Museo del Tabaco, el Museo Nacional del Automóvil o el Museo del Perfume. Asimismo, si queréis conocer todoel patrimonio Románico de la zona, que no es poco, podéis comenzar vuestro viaje visitando el Centro de Interpretación del Románico de Andorra, ubicado en el pueblo de Pal. Allí conoceréis los secretos de este estilo artístico y descubriréis las diferentes iglesias románicas que hay que visitar en Andorra.

Los cinco imprescindindibles de Roma

23 de marzo, 2017

Roma, la Ciudad Eterna. Quien la bautizara con este apelativo quizá lo hizo tras un día de turismo por sus calles y es que en cada rincón y en cada piedra hay algo significativo y merece la pena pararse para conocer lo que allí aconteció. Todo el patrimonio puede abrumar y más si estáis de escapada en Roma. No obstante para facilitaros la visita desde Centraldereservas.com hemos pensado en cinco monumentos que debéis de visitar cuando piséis la capital italiana.

Coliseo Roma

Coliseo

El símbolo más reconocible de Roma y uno de sus monumentos más visitados. El Coliseo se mantiene en pie tras siglos y siglos. Antes de entrar, os invitamos a que rodéis el edificio para observar el esplendor del pasado de la Roma Imperial. El Anfiteatro Flavio ha sobrevivido a incendios, terremotos y mucho más. Aún así, el bienhacer de la arquitectura romana ha permitido que haya llegado hasta nuestros días. Se levantó por Vespasiano, en el siglo I d. C. para ofrecer al pueblo “Pan y circo”. Allí tenían lugar los famosos combates entre gladiadores, ejecuciones de prisioneros, recreaciones de batallas marinas…

Cuando entréis descubriréis con la boca abierta que su interior podía acoger hasta 50.000 personas. Por lo menos necesitaréis 45 minutos para visitar bien el monumento, sin prisas. Antes de entrar os recomendamos que leáis sobre lo que os espera dentro. El horario es de 8:30 de la mañana hasta una hora antes de que se vaya el sol, es decir, cambia de invierno a verano. Intentad coger la entrada con tiempo para evitar largas filas, además con el ticket podréis entrar a otros espacios de la Roma Imperial como al Foro y al Palatino.

Panteón

Otra obra de ingeniería romana que permanece hasta nuestros días y que, como el Coliseo, es digna de admiración. El Panteón de Agripa está escondido en el centro de Roma, en la encantadora plaza de la Rotonda, ideal para hacer un alto en el camino y tomarse un café, un helado o lo que apetezca en ese momento. El Panteón se levanta majestuoso esperando las visitas de los turistas y estudiantes de historia del arte. Desde su exterior observaréis su fachada clásica y su cúpula. Esta última os llamará aún más la atención cuando entréis a su interior y miréis hacia arriba. Dispone de una altura y un diámetro de 43,30 metros. En el centro descubriréis un óculo (agujero) que os puede parecer pequeño, pero que realmente tiene una dimensión de casi 9 metros. Es curioso visitar este monumento un día de lluvia porque se crea una atmósfera mágica. En su interior además está la tumba de Rafael junto a otras de varios artistas importantes para la historia italiana.

La Fontana di Trevi

Uno de los lugares más monumentales de Roma. La Fontana di Trevi se vale por sí misma para colarse en una lista de los indispensables de esta ciudad. Retratada por el cine en varias ocasiones, esta fuente tiene una larga historia que bebe de las tradiciones romanas. No obstante, la fuente actual se la debemos a Nicola Salvi, quien la diseñó en el siglo XVIII. La espectacularidad de la Fontana contrasta con el pequeño espacio de la plaza, que suele estar abarrotado de curiosos que se acercan a conocer el monumento. Observar la belleza de sus esculturas, con Neptuno y los tritones. Después aprovechad la leyenda sobre la fuente y lanzad unas monedas. Si tiráis una, volveréis a Roma; si tiráis dos, encontraréis el amor y con tres, os casaréis. ¿Cuántas estáis dispuestos a arrojar? Por último os recomendamos, visitar el lugar tanto de día como de noche, ya que los matices cambian y en ambos momentos es un lugar para no perdérselo. ¡Ah! Y ni se os ocurra meteros en el agua, ya que está terminantemente prohibido.

La plaza de San Pedro

Junto al Coliseo la plaza de San Pedro del Vaticano es el punto de interés que más viajeros atrae en Roma y no es de extrañar, ya que la belleza de la plaza se suma a la interesante propuesta cultural que se descubre en los Museos Vaticanos y en la Capilla Sixtina. La Plaza de San Pedro, ubicada a los pies de la Basílica del Vaticano, es uno de esos espacios que no se olvidan. Tiene 320 metros de largo y 240 de ancho (puede acoger hasta 300.000 personas). Se la debemos al gran arquitecto Bernini, quien puso todo su ingenio en su construcción. Allí veréis más de 280 columnas, con 140 estatuas de santos, un obelisco y dos fuentes diseñadas por Benini y Maderno. Al fondo, se erige la Basílica, que debéis visitar sí o sí. La fachada os llamará la atención, pero lo hará aún más la cúpula de Miguel Ángel. Si subís a la misma, tendréis ante vosotros una hermosa panorámica de la Plaza de San Pedro y de Roma.

Piazza Navona

Terminamos en un espacio especialmente bello, la Piazza Navona. Allí podréis descansar en alguna de sus terrazas mientras observáis el ir y venir de personas que cruzan la plaza y se paran ante las fuentes que la pueblan. Esta plaza es de estilo Barroco, una tendencia que se propagó por la Europa católica en el siglo XVIII. Sobre su plano encontraréis tres fuentes. La más importante es la Fuente de los Cuatro Ríos, de Bernini, donde quedan representados el Nilo, el Danubio, el Ganges y el Río de la Plata( además cuenta también con obelisco de 16 metros). Otra de las fuentes, la Fontana del Moro fue realizada por el gran Giacomo della Porta, donde hay que fijarse en sus delfines. Por último aguarda la Fontana del Nettuno, también de della Porta. Una vez visitadas, callejead por los alrededores para disfrutar del aroma de la ciudad y no dejéis de conocer la iglesia Santa Agnese in Agone, diseñada por Borromini.

Motivos para visitar la Sagrada Familia

23 de febrero, 2017

Barcelona y Gaudí son dos nombres propios que la historia se encargado de hilvanar. No se puede entender a la primera sin el segundo ni al segundo sin la primera. Antonio Gaudí es el “culpable” de una gran parte de la arquitectura modernista que puebla la Ciudad Condal. Su obra principal, la Sagrada Familia, es un icono de Barcelona, un lugar que todo buen viajero tiene que ver al menos una vez en la vida. Si no estáis convencidos del todo de visitar este templo, esperad a leer los motivos que os damos desde Centraldereservas.com para visitar esta obra maestra del Modernismo.

templo expiatorio de la sagrada familia

La gran obra de arte que obsesionó a Gaudí

El templo expiatorio de la Sagrada Familia se comenzó a construir en 1882 y no fue el arquitecto catalán quien inició el proyecto. No fue hasta un año después cuando Gaudí se puso al mandó de las obras dotando al templo de su personalidad e imprimiéndole un carácter modernista. Al principio combinó este proyecto con muchos otros, pero terminó siendo su obsesión. En 1914, lo dejó todo para centrarse en la Sagrada Familia. Dedicó 43 años de su vida este proyecto y hubieran sido más si no hubiera muerto de manera trágica tras ser atropellado por un tranvía en junio de 1926. Fue enterrado en la cripta del templo, en la capilla de la Virgen del Carmen. A día de hoy, la obra sigue teniendo ese poder de obsesión. De hecho, es un proyecto que se confía acabar para el año 2026, año que coincidirá con el centenario de la muerte del genio catalán. De momento, están ejecutadas el 70% de las obras. Tendremos que esperar para ver si se cumplen las previsiones o no.


Es el monumento más visitado de España

La Sagrada Familia no sólo es el monumento más visitado de Barcelona, sino que también es el monumento más visitado de España, por delante de lugares tan importantes como La Alhambra de Granada o el Museo del Prado de Madrid. De hecho el año 2016 fue un año de récord contabilizando 4,5 millones de personas, con un incremento de un 7% de personas respecto al año anterior. Además atrae a viajeros de todas las partes del planeta, según los datos del patronato de la Basílica de la Sagrada Familia, el 12% fueron franceses, otros 12% estadounidenses, un 8% italianos y un 6,5% japoneses. Los visitantes españoles suponen un 6% del total.

Se pueden comprar las entradas por Internet y ahorrar filas

En Barcelona si no hay una buena planificación se puede perder mucho tiempo haciendo fila para entrar a museos y monumentos. Por eso un punto a favor a la hora de decantarse por un espacio para visitarlo es que éste ponga a disposición de los viajeros la posibilidad de comprar la entrada on-line para ahorrarse que tener hacer cola durante horas. Así, en la página web oficial de la Sagrada Familia, podrás elegir el día que quieres hacer la visita y la hora de entrada. Igualmente, podrás escoger entre los diferentes tipos de accesos que se ofrecen que pueden ser: básica, entrada con audioguía, experiencia guiada, entrada más visita guiada y entrada a la Casa Museo de Gaudí o entrada que incluye la visita al templo y a las torres de la Sagrada Familia. El precio de la entrada variará dependiendo de la que se escoja. También habrá que tener en cuenta que hay descuentos especiales para determinadas edades.

Subir a las torres y ver una imagen diferente de Barcelona

Si escogéis la entrada que incluye el acceso de las torres (la más cara de todas) podréis disfrutar de una vista única tanto de la basílica de Gaudí como de Barcelona. En principio estaban proyectadas 18 torres, no obstante en la actualidad hay ocho construidas, cuatro en la fachada de la Pasión y cuatro en la fachada del Nacimiento. Las fachadas no se comunican por lo que para subir a las torres hay accesos independientes. Una buena noticia es que hay ascensor para subir a ellas, eso sí, la bajada se realiza a pie por unas escaleras, así que si vais a subir aseguraros de que luego vais a poder bajar. La Torre de la fachada del Nacimiento os ofrecerá una hermosa vista del este de Barcelona, mientras que la de la Pasión os regalará una panorámica del centro de la ciudad. La mala noticia es que hay que decantarse por una de ellas, ya que la entrada sólo da derecho a subir a una.

Visitas para todos los gustos

Si sois de los que os gusta ver a vuestro aire la Sagrada Familia es posible, ya que existen numerosas maneras de visitarla de manera individual y una de ellas es a vuestro ritmo. Si por el contrario os apetece conocer todos los detalles, pero no queréis formar parte de un grupo para estar el tiempo que necesitéis en cada parada, podéis hacer la visita con una audioguia. Ésta está disponible en catalán, castellano, inglés, francés, alemán, italiano, chino, portugués, ruso y japonés. Otra opción es hacer la visita guiada con un especialista en arte que os acompañará durante el trayecto para explicaros anécdotas y cuestiones técnicas del templo. Este tour recorre las fachadas y el interior de la basílica. Dura aproximadamente unos 50 minutos y está disponible en catalán, castellano, inglés, francés, italiano y alemán. Además, informaros, porque desde el templo ofrecen la posibilidad de hacer visitas guiadas en lenguaje de signos para aquellos viajeros que tengan problemas de audición.

Disfrutar del exterior

Otra opción si no tenéis mucho tiempo o la entrada se escapa de vuestro presupuesto es conocer el exterior de la Sagrada Familia, que por sí solo merece la pena. Rodead el templo y observar con detenimiento sus fachadas. Así en la Fachada del Nacimiento descubriréis una rica ornamentación y tres pórticos; en la Fachada de la Pasión -la más austera- conoceréis el sufrimiento de Jesucristo y en la Fachada de la Gloria, la principal, conoceréis el último paso de la vida de Cristo. Es curioso ver cómo actúa la luz del sol a lo largo del día, subrayando sus características.

Hay una buena oferta de alojamientos en los alrededores de la Sagrada Familia, que os permitirán tener de vecino al imponente templo durante vuestra estancia. La plaza de la Sagrada Familia, con zonas verdes y parque infantil ideal para familias con niños, o las numerosas terrazas, tiendas y restaurantes que se pueden encontrar a lo largo de todo el Paseo Gaudí, sin duda merecen la pena un recorridos. Todo, sin perder de vista la mejor panorámica de la Basílica desde sus diferentes perspectivas.

Si os habéis quedado con ganas de más Modernismo, aprovechad que estáis en la zona y acercaros hasta el precioso Hospital de Sant Pau, otra visita que os encandilará o desplazaros hasta otra obra del maestro Gaudí el Parque Güell.

Y si queréis descubrir como organizaar una buena visita por Barcelona, no dejéis de visitar nuestro Inspírate Una ruta por Barcelona.

Cinco motivos para ir a un museo

06 de febrero, 2015

Museo, del latín museum. Según la primera acepción del Diccionario de la RAE es un “lugar en que se guardan colecciones de objetos artísticos, científicos o de otro tipo, y en general de valor cultural, convenientemente colocados para que sean examinados”. Leído así pueden parecer aburridos.

Por suerte, los museos se han adaptado a las necesidades actuales y han modificado su lenguaje y su manera expositiva para llegar a más gente, convirtiéndose en un foco de atención que ofrece actividades didácticas poniendo como principal protagonista al visitante.

Museo Británico

¿Por qué hay que visitar un museo? Aquí van cinco razones.

Aprender de lo expuesto

Los museos tienen una función didáctica clara. Por ello una de las principales tareas de los museos, además de ser contenedores de obras, es explicarlas de manera sencilla. Aprovecharos de eso e intentad retener en la memoria lo que os cuenten. Recordaréis mejor un cuadro, por poner un ejemplo, si os lo explica una guía mientras lo observáis en primera persona que si lo estudias en un libro. Siempre saldréis de allí habiendo aprendido algo nuevo.

Emocionarse

Hay obras que las podréis haber observado miles de veces en las pantallas o sobre papel, pero que hasta que no las tenéis frente a frente no las veis de verdad. Quizá no imaginabais que tenían ese tamaño, no conocíais los rasgos de cerca…

Buscar inspiración

De un museo siempre se sale con nuevas ideas en la cabeza. Así que tomad nota de todo lo que se os venga a la mente cuando estéis en ellos. Puede que una instalación os empuje a desarrollar un proyecto personal. Tal vez, alguna información os haga investigar en un asunto y descubrir una nueva pasión…

Experimentar

Las nuevas tendencias de los museos apuestan por las experiencias sensoriales, que invitan a los visitantes a tocar, oler, oír… Si es posible, sacadle el máximo partido a las opciones que ofrecen. Además, en muchos lugares se organizan actividades para todas las edades, que incluyen juegos para niños. Preguntad en la entrada y apuntaros a todas las que os resulten atractivas.

Refugiarse del tiempo

Tanto en invierno como en verano, son acogedores y ofrecen a los visitantes un respiro del clima del exterior. Si caen chuzos de punta podéis pasar una mañana o una tarde en uno de los museos aprovechando al máximo el tiempo, sin perder detalle de los vídeos y de todo el material con el que cuentan, incluso tomando algo en la cafetería. Si hace 40º, también es una buena idea. Mirad el parte meteorológico de la semana y escoged qué día es el mejor para visitarlo.

Y a vosotros, ¿por qué os gusta de ir de museos?

Hoteles con piscinas cubiertas en Europa

15 de octubre, 2014

¿Qué es lo que más deseáis que tenga vuestro hotel? ¿Desayuno incluido? ¿Café de bienvenida? Si sois de los que os fijáis en si en la lista de instalaciones del alojamiento hay piscina, este post es para vosotros y más si os gusta sumergiros sea la época del año que sea. Hay muchos hoteles que cuentan con servicio de piscina climatizada, permitiendo a sus clientes relajarse tras un día de trabajo o tras una jornada pateando una ciudad.

Hotel Mandarin Oriental, París

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Este 5 estrellas es todo lujo. Se inauguró en el año 2011 cerca de la exclusiva Place Vendôme, donde el lujo se deja sentir en sus tiendas de alta costura y cafeterías. Este establecimiento es una oda al buen gusto y entre los muchos servicios que ofrece no dejan de lado al bienestar. Tal es así que dispone de un área de spa, con influencias orientales, que además de estar dedicada tratamientos, cuenta con una piscina de entrenamiento interior de 14 metros. Igualmente algunas de sus suites más exclusivas vienen equipadas con piscinas de vitalidad. Eso sí, este hotel no es económico, por lo que pasar una noche aquí puede trastocar vuestros ahorros. Pero, ¿no os apetece daros un baño en un cinco estrellas en París?

Hotel The Landmark London

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No nos alejamos del lujo en nuestro siguiente destino: Londres. El Hotel The Landmark London atesora igualmente cinco estrellas. Se ubica en un edificio de 1899, pero fue totalmente renovado en 2004. En ese año se construyó un spa moderno, donde se encuentra una curiosa piscina de 15 metros, que no usa cloro, ideal para mujeres embarazas. Dispone además de un horario para niños, que pueden usarla durante determinadas horas para que después los adultos pueda relajarse o ejercitarse sin ser molestados. Y todo ello en pleno corazón de Londres.

Hotel Eurostars Grand Central, Múnich

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Si vistáis Alemania en sus meses más fríos seguro que os apetece una ducha de agua caliente tras un baño en una piscina climatizada. En Múnich hay varios hoteles que ofrecen este servicio, siendo uno de ellos el Hotel Eurostars Grand Central, situado en el corazón de la capital bávara. En su interior, os esperan unas instalaciones vanguardistas, en las que destaca una piscina climatizada interior. También se puede hacer uso del baño turco o de la sauna. Después de unos buenos largos, os aguardan sus camas tamaño XXL para descansar y coger fuerzas para conocer la ciudad al día siguiente.

Hotel Okura Amsterdam

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Amsterdam es una ciudad multicultural es por eso que entre los muchos alojamientos con los que cuenta dispone de un hotel japonés. El Hotel Okura es un cinco estrellas que se levanta en una zona tranquila de la ciudad, a poca distancia del centro. Este establecimiento busca la relajación y tranquilidad de sus huéspedes por eso no falta un área de gimnasio con una piscina de 18 metros. También hay disponible jacuzzi, saunas, aparatos de fitness… Si tenéis la suerte de alojaros en su suite, además de disfrutar de unas buenas vistas sobre Amsterdam, tendéis vuestra propia sala de cine privada.

Un fin de semana en Zaragoza

10 de octubre, 2014

A mitad de camino entre Barcelona y Madrid y a orillas del río Ebro se erige Zaragoza, una ciudad que ha cambiado de cara en los últimos años y que tiene mucho que ofrecer al visitante. Con más de 2000 años de historia, la capital aragonesa late durante todos los meses del año. ¿Venís a pasar un fin de semana?

Lo más clásico

Pilar Zaragoza

Lo más típico cuando se visita Zaragoza es acudir a la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Muchos creen que es la catedral, pero no lo es. Este impresionante templo de un tamaño destacable alberga a la Virgen del Pilar en su interior. Además, contiene otras joyas como el precioso altar mayor, una obra gótico renacentista de Damián Forment, hecho en alabastro, o las pinturas de Francisco de Goya. En su interior hay también dos bombas caídas durante la Guerra Civil, que según cuenta la leyenda no explotaron por la protección de la virgen. Se puede subir a una de sus torres para ver una bella panorámica del Ebro y la ciudad.

El otro clásico que hay que visitar es La Seo, la verdadera catedral, un edificio donde convergen varios estilos arquitectónicos de gran belleza. Rodearla y si podéis id al atardecer a su muro mudéjar, veréis como el sol refleja en todos su azulejos. Dentro, os esperan verdaderas obras de arte como su altar mayor o su Museo de Tapices.

La ciudad contemporánea

Museo Pablo Serrano Zaragoza

Desde la celebración en 2008 de la Exposición Internacional, Zaragoza cuenta con varios edificios y espacios dedicados al arte contemporáneo que merecen una visita. En el área donde se sitúo la Expo se puede visitar el Pabellón Puente de Zaha Hadid, donde se realizan exposiciones temporales, la Torre del Agua, con visitas guiadas los fines de semana, o el Parque del Agua, con su playa y zona de ocio.

Asimismo, para ver la nueva Colección Circa hay que visitar el Museo Pablo Serrano (no os olvidéis de subir a su ático). Tampoco os podéis perder el nuevo Caixa Forum, recientemente inaugurado, y el Centro de Historias, donde se encuentra el Museo del Origami.

Para terminar el día podéis pasear por las orillas del Ebro y sentaros en alguna de sus terrazas.

Un edificio de casi un milenio

Palacio de la Aljafería Zaragoza

El Palacio de la Aljafería, actual sede de las Cortes de Aragón, es un lugar que hay que visitar sí o sí. Está alejado del centro, pero desplazarse hasta allí (hay autobuses urbanos) merece la pena. Es un palacio de origen árabe, del siglo XI, que ha ido evolucionando a la vez que lo hacía la ciudad.

En su interior os espera un patio islámico, un palacio de Pedro IV, otro palacio de los Reyes Católicos y la Cámara de las Cortes de Aragón, entre otros rincones. Os aconsejamos que hagáis la visita guiada, ya que los guías os contarán todos los secretos que se esconden en sus piedras. Los domingos, la entrada es gratuita.

Tapear

Torre mudéjar Zaragoza

El casco antiguo dispone de una zona cocida como El Tubo, donde hay numerosos bares donde tomar una tapa y un buen vino de la tierra. Pero no es el único sitio del centro con pinchos y raciones gustosos.

Desplazándoos hacia el barrio de la Madalena y la calle Heroísmo, encontraréis locales más alternativos con ofertas para todos los gustos que van desde hamburgueserías a bares vegetarianos o de vinagrillos.

En esta área también hay tiendas de artesanos curiosas. Y, por supuesto, ya que andáis por allí, observad la Torre de la Madalena, una joya mudéjar que luce especialmente bonita por la noche.

Zaragoza para niños

Si viajáis en familia, en Zaragoza hay varias actividades pensadas para los más pequeños. Una de las más conocidas es el Megabús, un bus turístico animado para menores, que recorre la ciudad a la vez que hace reír a quien se sube abordo.

Ahora han lanzado una nueva promoción mediante la cual se puede coger un combi de Megabus más Acuario. El Acuario de Zaragoza es un acuario fluvial, que dispone de diferentes especies de ríos del mundo y otros animales. También para niños está pensado el Parque de Atracciones, cuyas instalaciones de los 70 conviven con atracciones modernas.

Caesaugusta

Zaragoza es una de las pocas ciudades que recibió el nombre de César Augusto. Su pasado romano está muy presente y se puede hacer una ruta por la Zaragoza romana que os llevará por distintos restos entre los que destacan el Foro romano, el Puerto Fluvial o el Teatro Romano. Están musealizados y se puede comprar una entrada conjunta para todos ellos.

Reservad una habitación y preparad la visita a una de las grandes ciudades desconocidas del país.

Cinco cosas que hacer en París una vez en la vida

08 de octubre, 2014

París es un lugar que ha cautivado a lo largo de la historia a todos aquellos que la han pisado. Y no es para menos con su encanto especial. ¿Habéis estado? Tanto si sí como si no, os traemos cinco propuestas de cosas que hay que hacer en París al menos una vez en la vida.

París, sena

Subir a la Torre Eiffel

Es sin duda el emblema de la capital francesa. La estructura realizada por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de París de 1899 es la estampa que viene a la mente cuando se piensa en París. Por eso hay que subir. Las filas suelen ser largas, así que tendréis que reservar al menos una mañana o una tarde de vuestro viaje. Se puede acceder a ella o bien por escalones o por ascensores. De estos últimos hay 3, y hay que cambiar en el segundo piso para llegar hasta arriba. Si sois unos valientes, podéis enfrentaros a 704 escalones que os llevarán hasta la segunda planta. Es más económico, pero si no estáis en forma, coged los ascensores. Os dejamos las tarifas actuales.

Sonreír a la Mona Lisa

Este cuadro es quizá el más conocido del mundo. Se encuentra en el Museo de Louvre. Puede servir como excusa para visitar este maravilloso museo, que acoge todo tipo de arte, albergando algunas de las obras más importantes de la historia del arte. Es muy difícil ver todo el museo entero, por lo que existen itinerarios dentro que os guiarán hasta lo que queráis ver. Una de ellas será la Mona Lisa, de Leonardo da Vinci. No os permitirán acercaros demasiado y probablemente esté rodeada de una marabunta humana. Por eso id, a primera hora, cuando la afluencia es menor. Nuestro consejo es que organicéis la visita con este plano del museo.

Emular a Amélie en Montmatre

Montmartre es el barrio de la bohemia francesa. En sus calles se sitúan lugares como el famoso Moulin Rouge o el Sacre Coeur, además de bares de striptease y de marcha. Siempre ha sido un polo de atracción de artistas, de hecho Picasso, Dalí o Degas y muchos más se dejaron seducir por su ambiente. Allí se rodó parte de la famosa película de Amélie. Podréis visitar el café donde trabajaba, el Cafe des 2 moulins, en la 15 rue Lepic y tomaros algo en una de sus mesas. También os invitamos a que investiguéis por las calles empinadas y encontréis lugares como la Place du Tertre o bares como Le Relais Gascon (6, rue des Abbesses), donde os sorprenderán con sus ensaladas gigantes servidas con patatas con sabor a ajo. No podéis dejar de subir hasta el Sacre Coeur y observar unas vistas únicas de París.

Pasear por el París más lujoso

La zona de la Plaza Vendôme y Ópera alberga un gran número de establecimientos de lujo donde hay joyerías, tiendas de grandes diseñadores… Si vuestro bolsillo os lo permite, daros un caprichito, sino conformaros con pasear por allí y descubrir el París más exclusivo. Se puede visitar el Palacio Garnier, donde se ubica la Ópera (su interior os impresionará). Cerca se encuentran las Galerías Lafayette (Boulevard Haussmann 40).os recomendamos que entréis y observéis su maravillosa cúpula modernista y que subáis hasta su terraza para regalaros una panorámica maravillosa.

Visitar la tumba de Napoleón

Sin duda Napoleón Bonaparte fue un personaje clave en la historia de Europa y a él le debemos gran parte de las bases de nuestra actual sociedad. Napoleón, el gran emperador francés, está enterrado en París, en los Inválidos. Al principio esta zona fue creada como residencia real para soldados y militares retirados. Dentro, uno de los edificios que más destaca es el Mausoleo de Napoleón. Allí descansan sus restos, en una cripta circular. También está enterrado en este punto José Bonaparte, conocido por haber sido rey de España durante la dominación francesa. Impresionan las dimensiones.

Para hacer una o las cinco propuestas tendréis que pasar varios días a orillas del Sena. Así que reservad hotel y preparad bien el viaje. ¿Qué nos recomendáis vosotros? ¿Qué tenéis ganas de hacer en París?

Tres imprescindibles de Oporto

06 de octubre, 2014

La vecina Portugal tiene mucho que ofrecer. Al sur destacan sus playas, en el centro su capital Lisboa sobresale por su belleza y en el norte, en la desembocadura del río Duero, se erige una ciudad con personalidad propia: Oporto. ¿Queréis conocerla?

Oporto

Gastronomía y vino

Uno no puede comer mal en Oporto. En sus calles empinadas se esconden pequeñas tascas llevadas a la antigua usanza, donde sirven platos del día por precios muy económicos. Que no os sorprenda si vais al baño y os tenéis que lavar las manos en una pila situada enfrente de la barra del bar. Tiene su encanto. Normalmente los menús comprenden recetas como buñuelos de bacalao con grelos, vitela (ternera) con arroz, sardinas a la plancha… Casi siempre acompañado de un buen plato de sopa (sea invierno o verano) y un café auténtico. El plato más famoso es la francesinha, un sandwich que lleva de todo: carne de cerdo o de ternera, huevo, panceta, longaniza… todo ello con queso por encima y nadando en una salsa especial. Contundente y no apto para vegetarianos. Los más conocidos son los del Café Santiago, en la Rua Passos Manuel 226, pero se pueden encontrar buenos en toda la ciudad. Otra de las cosas que hay que hacer es cruzar el Puente de Luis I para ir a Vila Nova de Gaia. Allí os esperan las bodegas de vino de Oporto. Todas tienen visitas y muchas de ellas están en castellano. Éstas incluyen la cata de uno o más vinos con un precio 5 euros. Hay muchas, podéis elegir la que más os convezca. Allí os explicarán el proceso de este vino dulce y el porqué de su presencia en Oporto.

La animación de la Ribera

La zona de la plaza de la Ribera y sus alrededores tienen un encanto especial. Está llena de restaurantes y de animación. De fondo tendréis al río Duero con sus barcos, en los que os podéis montar para hacer un pequeño crucero de una hora de duración. Descubriréis el impresionante Puente de Luis I, toda una obra de ingeniería de finales del siglo XIX, diseñado por un discípulo de Gustav Eiffel. Escudriñando la vista se divisa a lo lejos el puente que realizó el mismo Gustav Eiffel, quien residió una temporada en Oporto y tenía su despacho en el Palacio de la Bolsa (también se puede visitar este edificio y también hay visitas guiadas en castellano). Un consejo: id al atardecer, la panorámica lo merece.

La librería más bella del mundo

Paseando por Oporto da la sensación de que a los portugueses les encanta leer, ya que no es raro encontrar pequeñas librerías de viejo y nuevo. Es en esta ciudad donde se ubica la librería considerada como la más bonita del mundo. Nos referimos a la librería Lello e Irmao (Rua das Carmelitas 144). El problema es que se ha convertido en un lugar turístico, abarrotado. Sólo se pueden tomar fotografías un día a la semana y a primera hora para evitar los atascos. Aún así, no podéis perderósla. Intentad ir a primera hora, cuando hay menos gente. En los alrededores encontraréis una renovada plaza y la Torre de los Clérigos, un edificio del siglo XVIII que fue durante mucho tiempo el más alto de Portugal. Podéis subir y observar desde lo alto los colores de Oporto.

Para encontrar alojamiento no tendréis problema, ya que hay un gran número de establecimientos y los precios son económicos. ¡Buen viaje!