Inicio > ¡VIAJA! > El Cairo, una joya de contrastes

El Cairo, una joya de contrastes

03 de diciembre, 2010

Pirámides de EgiptoEl Cairo, para más señas capital de Egipto, es una megaurbe de diecisiete millones de habitantes, en la que sólo llueve dos días al año, que tiene un tráfico caótico, que padece frecuentes tormentas de arena que no dejan de recordar que el desierto está ahí mismo… Pocos se atreverían a decir que la llamada Oum el-Dounia (la madre del mundo) es un apetecible destino para perderse pero, después de haberte estado allí… ¿quien se atreve a decir que no lo es?.

Con los agricultores cultivando sus campos a tan sólo tres kilómetros del centro de la ciudad, en la isla de Dahab, en cercana semejanza, de usos y utillaje, con los de aquellos otros labradores de la edad de los Faraones, en curioso y cercano contraste con un ambiente urbano frenético, ruidoso y desordenado, la fotografía del Cairo no es sola una fotografía… es todo un álbum de imágenes. Y es que, sumergirse en la vida de esta ciudad, es descubrir toda una paradoja de visiones opuestas, visiones que llevan al viajero por la pobreza extrema desde el casi millón de personas que viven en los cementerios de la ciudad –el más célebre es el de la calle Al Hasan al Malakia de Qarafa, también llamado la ciudad de los muertos– pasando por los rascacielos de acero y cristal que se miran en las aguas del Nilo, los vendedores ambulantes que ofertan su mercancía en cualquier rincón, el plácido deslizarse del velero sobre la corriente del gran río, el refinamiento de los minaretes de estilo mameluco despuntando aquí y allá, el lujoso restaurante de comida internacional instalado en la azotea de un no menos lujoso hotel…¡ay, cuantas ciudades parEl Cairo de nochea ser sólo una!.

Denominada, en algunas guías de viajes, cómo Las Vegas del mundo árabe, con sus bares y locales abiertos toda la noche y la vida frenética que no cesa –esto sorprenderá especialmente al viajero que aterrice, de noche, en el aeropuerto y atraviese, camino de su hotel y a esas horas, su hotel-, muchos son los jóvenes árabes –la mayoría, procedentes de familias pudientes del Golfo- que vienen a aquí a estudiar los principios del Corán… y acaban pasando los días en los cafés y casinos del barrio europeo o downtown, que es cómo se llama ahora. Repartido en el entorno de la calle Tal’at Harb, y cuajado de tiendas y edificios de estilo europeo de finales del siglo XIX, una vez aquí conviene sentarse en alguno de los cafetines de la calle Tawfekaeh y, simplemente ver pasar la vida delante de nuestros ojos. Y para los golosos, dos pastelerías que son toda una institución de la golosina epigcia: El Abd (25, Tal’at Harb), siempre llena, y Groppi (Tal’at Harb Square), tan europea cómo decadente –en la planta alta, el restaurante El Club Griego, permite comer bien, a buen precio y con alcohol-.

Moverse por la ciudad

El Cairo amanecerEl Cairo es una ciudad bastante segura –hay policías y soldados por doquier que, aún a menudo adormilados o despreocupados en sus guardias, parecen resultar bastante persuasivos a ojos de los malos-. Se puede optar, mapa en mano (en el centro de la ciudad, las indicaciones de las calles vienen escritas en inglés y árabe), por caminar por el centro de la ciudad –las distancias son bastante largas, cómo se puede imaginar, así que calzado cómodo y poco peso- o bajar al metro y llegarse, por ejemplo, hasta el barrio copto o cristiano, ubicado en el distrito de Al Fustat –hay que apearse en la estación de Mari Girgis-. Ah…hay vagones separados para hombres y mujeres.

Poco visitado por los grupos organizados de las agencias, nada más salir del suburbano, la vista se topará con los restos de la vieja muralla romana y con un buen número de iglesias –construidas entre el siglo V y la Edad Media- que habrá que visitar… por lo menos algunas de ellas. ¿Cuáles?. Bueno, seguramente a nadie defraudará conocer la iglesia Colgante, Abu Sirga o San Sergio (con cripta levantada en el lugar del descanso de la Sagrada Familia en su huida a Egipto), Santa Bárbara y Mari Girgis o San Jorge. También se alza allí la sinagoga Ben Ezra, de apariencia exterior tan similar a la de las iglesias del entorno que costará saber cual es una y otra. Y es que, originariamente, templo cristiano, un judío la compró a cambio de la deuda económica que los coptos tenían con él.

Conocidos los reEl Cairo Bazarductos coptos (un 15% de la población egipcia) y judío (aún menor) queda por conocer el Cairo islámico, cuyo corazón se extiende por el inmenso barrio de El Azhar o El Ghouri. Un recorrido, cómo otro cualquiera, para conocer la barriada podría comenzar por la puerta (bab) El Futuh y, desde allí, caminar por la calle Muiz hasta la puerta opuesta de bab Zuwaila. En el paseo se irán conociendo Jan el Jalili, el bazar antiguo de la ciudad y del que nadie se libra de entrar, y el callejón Midaq, con el Fishawi o café de los espejos. Quizás suene. Esté es el Callejón de los Milagros, retratado en la novela de igual nombre del nóbel egipcio Naguib Mahfuz.

El Cairo también es ciudad cargada de glamour, de lifestyle. Para hallarlo, se puede ir, por ejemplo a Zamalek, que es el nombre de pila de Gezirah (la isla). Aquí se vino la clase alta a finales del siglo XX y primera mitad del XX, pero ahora muchos edificios son embajadas, y los ricos escapan a las nuevas ciudades del desierto, lejos del padre Nilo: Heliópolis, New Cairo, Nasser City, Katemeya.

Zamalek está atravesada por la avenida 26 de Julio, llena de anticuarios, tiendas de licores, galerías de arte, cómo The Townhouse Gallery (10, Nabrawy St.) o modernas librerías, como Diwan (159, 26th July St.), donde también se puede comprar música o leer tomando un café. Justo al lado, el mejor restaurante de comida egipcia, Abu el Sid (157, 26th July St), sólo comparable al Arabesque del downtown (6, Qasr el Nil Sharia). Claro, que si lo que apetece de verdad, de verdad es cenaEl Cairo Museo Egiptor sobre las azoteas de esta ciudad, un capricho inolvidable sería la propuesta del hotel Marriot (16 Saray El Gezirah), construido en lo que fue un antiguo palacio. Allí se puede encontrar, además de deliciosas vistas, variadas propuestas gastronómicas que van desde el Gardens’ Café al exquisito japonés Torii, pasando por la tentación de todo un clásico: Harry’s Bar. ¿Hay o no magia en El Cairo?

Si tienes planeado visitar esta hermosa ciudad y empaparte de su cultura, en El Cairo hay miles de Hoteles con distinta situación y categoría para que los turistas puedan elegir entre un amplio abanico. Si te surgen dudas para decidirte por uno, estaremos encantados de ayudarte desde aquí o por teléfono.  Contáctanos y ¡buen viaje!

Etiquetas: , , , , , , , , , ,
Compartir:
  1. Sin comentarios aún.