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Hábitos para adictos a la playa

16 de junio, 2017

Hay rasgos y costumbres únicas en cada ser humano, sin embargo, hay algunas otras que se repiten en aquellos que comparten una pasión en común. Los adictos a la playa no pueden evitar realizar determinados rituales cada vez que llega la temporada de verano. ¿Quieres descubrir si eres un adicto a la arena? Comprueba si estos hábitos entran dentro de tu comportamiento.

  • No te importa madrugar para coger el mejor sitio

Hay que tener siempre el mejor lugar para colocar nuestros bártulos. Para aquellos que buscan el sol, hay que tener una plaza en la que dé de lleno durante horas. Para los que quieren colocar sus sombrillas, hay que encontrar un terreno llano, en el que sea fácil colocar la sombrilla y al que el agua no llegue rápido. Lo ideal es colocarse cerca de la orilla, pero no demasiado. Si eres un adicto a la playa, lo tendrás perfectamente estudiado. Incluso tendrás un croquis en la cabeza sobre dónde colocarte. Y si para conseguir ese sitio hay que madrugar, eres capaz de hacerlo, aunque después regreses al hotel o al apartamento a dormir un poquito más.

  • Llevas siempre el bañador en el bolso o en el maletero del coche

Nunca se sabe cuándo vas a poder darte un baño, así que en verano siempre llevas una bolsita de plástico dentro del bolso o en el coche con el bañador. Quizá no te hayas planteado un día de playa, pero si la rutina te regala media hora, eres capaz de cambiarte al estilo de Superman, y ataviarte con un bañador para remojarte aunque sea los pies.

  • Te da igual que sea invierno, otoño, primavera o verano

Sea la estación del año que sea si se presenta la oportunidad de pasar un día en la playa, la aprovechas y es que cualquier rayo de sol es un rayo de esperanza para sacar la toalla y pisar la arena. En las temporadas más frías tienes estudiado el pronóstico del tiempo para saber los fines de semana más proclives a que haga bueno, al igual que en primavera y en otoño. De hecho es posible que hayas salido alguna vez en algún directo del telediario de fondo cuando presentan noticias de los primeros baños de temporada.

  • Crema solar y gafas de sol, listos para el abordaje

Al igual que el bañador, otro indispensable entre tus objetos personales es la crema solar. Sabes que sin ella no puedes salir de casa y es que eres consciente de los beneficios, pero también de los peligros del sol. Seguramente tengas en el armario cremas de diferente gradación y las vayas cambiando a medida que avance el verano. Otra señal de que eres adicto al sol de la playa es que un bote te dura menos de un mes. Asimismo, siempre llevas encima las gafas de sol, otra protección a la que no renuncias nunca cuando vas a la playa.

  • Conoces el nombre de los camareros del chiringuito

Eres tan asiduo que es probable que cada verano traces amistad con los camareros de los chiringuitos de la playa. A lo largo de la temporada, incluso te servirán lo que quieras sin que sea necesario pedirlo. Ir cada día es lo que tiene.

  • Evitas la hora punta del paseo por la orilla

Otra actividad a la que estás enganchado es a pasear por la orilla. La sensación de la arena mojada bajo los pies y el agua corriendo entre los dedos te encanta. Eso sí, esta actividad está muy solicitada y muchos bañistas, especialmente de la tercera edad, aprovechan determinadas horas del día para dar su paseíto. Como buen parroquiano del lugar, ya tienes estudiados los horarios de los paseos, así que sabes a qué hora encontrarás menos transeúntes en el camino.

  • Respeto al medio ambiente

Amas la playa, así que la respetas y la cuidas. Nunca dejas basura y a veces hasta recoges los desperdicios que dejan los demás. Te enfadas cuando ves que alguien tira un papel al suelo y eres capaz de recriminárselo. La playa es un paraíso que hay que mantener limpio e impoluto.

  • El dinero justo

Aunque es probable que nunca te hayan robado, siempre llevas un monedero con el dinero y la documentación justa. Te gusta disfrutar y no preocuparte demasiado de las pertenencias. También es probable que dejes a alguien pendiente de tus cosas mientras te bañas. No tiene porque pasar, pero los cacos hacen su agosto en las playas.

  • Llevas dos toallas

Si no eres de los que se seca al sol, es probable que lleves dos toallas encima, una para secarte tras el baño y otra para tumbarte. Así evitas que la arena se pegue a la toalla y después a tu cuerpo, ya que a veces puede resultar un incordio. Aunque si eres un adicto a la playa, seguro que conoces todos los trucos para que la arena no te moleste y llegas al apartamento o al hotel sin un solo grano encima.

  • Preparas los mejores tuppers para pasar el día entero en la arena

Quizás las primeras veces no acertaste sobre qué comida llevar para pasar un día en la playa. Pero con el paso del tiempo sabes qué alimentos resisten mejor un día entero. Has aprendido de las madres que llevan sus tortillas de patatas y ensaladas, pero quizá has innovado con algún plato frío. Una pequeña nevera es tu gran aliada.

¿Cumples con alguno de estos rasgos? ¿Echas de menos alguno más? ¡Cuéntanoslo!

Y no olvides calcular cuánto tiempo te queda para irte de vacaciones. Seguimos buscando Adictos a Viajar